,

Del araguaco al castellano I Rafael Marrón González

Comparte en tus redes

El primer escrito conservado en romance español, data aproximadamente del año 975, a finales del siglo X, y se trata de una afirmación de fe en el misterio de la Santísima Trinidad y de una oración dirigida a Dios

Rafael Marrón González

I

El castellano está considerado, a pesar de su juventud, como uno de los idiomas más hermosos, y hoy, de los más extendidos (más de 600 millones de hispanohablantes en el mundo). El filólogo noruego Juan Federico Storm, opinó del castellano: “Es de rara fuerza  majestad y armonía; cualidades que acaso no reúne en más alto grado ninguna otra lengua moderna. Solo los idiomas clásicos lo superan en perfección”. El erudito sueco F. Wulf , afirmó: “El castellano es tal vez el más sonoro, armonioso, elegante y expresivo de todos los dialectos románticos y no cede ni aún al mismo italiano”. El filósofo y escritor alemán Luis H. Shütz expresó, a su vez, que “Es el más armonioso y arrogante de los actuales idiomas neolatinos”. Y el gran pensador francés D´Alembert escribió que “El español posee una feliz combinación de vocales y consonantes suaves y sonoras y es, quizá, la más armoniosa entre todas las lenguas modernas”. Y Carlos V, en metáfora comprometida expresó que “El italiano es la lengua apropiada para hablar con las mujeres, el francés para hablar con los hombres y el castellano para hablar con Dios”.         

LA PRIMERA FRASE

El primer escrito conservado en romance español, data aproximadamente del año 975, a finales del siglo X, y se trata de una afirmación de fe en el misterio de la Santísima Trinidad y de una oración dirigida a Dios, y apareció en el monasterio riojano de San Millán de la Cogolla, y es uno de los 65 manuscritos salidos de San Millán en el año 1821 conocido hoy por El Emilianense 60 y se conserva en la Real Academia de la Historia, en Madrid. En él, y concretamente en su página 72, se conserva la primera frase escrita en castellano. Un monje del monasterio de San Millán leía y meditaba sobre un manuscrito que contenía varios textos de Santos Padres de la Iglesia y Reglas Monásticas, escritas en latín.

El pueblo ya iba abandonando la lengua latina y hablando, cada vez más diferenciado, el naciente idioma romance. El buen monje era hijo de su época y entendía mejor el romance que el latín. Por eso sobre el texto latino escribía algunas palabras en castellano, que eran la traducción de aquél, para así, al volver sobre la misma lectura, entenderla con más seguridad sin necesidad de detenerse ni de hacer nuevas consultas. Y el monje, del que no sabemos ni sabremos nunca su nombre, pues no estampó su firma, llenó aquel códice de notas escritas entre renglones sobre las palabras latinas ya existentes, y en algún caso al margen del libro, margen que era bastante amplio.

Concretamente escribió 145 pequeñas notas, que se conocen con el nombre de glosas, y de ahí la denominación de glosas emilianenses. En la mayoría de los casos esas glosas se limitaban a una o dos palabras, todas en romance primitivo. De estas 145 glosas (143 en castellano y 2 en vasco, el copista era bilingüe) tiene una especial importancia la número 89. Porque ya no se trata de palabras sueltas, como las demás glosas, sino de una frase entera. Una frase que tiene exactamente 43 palabras seguidas, y que no son una mera traducción del texto de al lado, sino una frase original del anónimo monje de San Millán, que se ha convertido, sin él saberlo ni pretenderlo, en el primer autor, el primer clásico de la lengua castellana. Esas 43 palabras que están en el folio 70 del códice emilianense, ocupan doce pequeñas líneas. Tienen vocabulario nuevo, declinaciones y conjugaciones nuevas, hipérbaton nuevo, plurales nuevos, artículos y diptongaciones nuevas: “Con la ayuda de Nuestro Dueño/ Dueño Cristo, Dueño Salvador/ el cual Dueño está en la gloria/ y Dueño que tiene el mando/ con el Padre, con el Espíritu Santo/ en los siglos de los siglos. Háganos Dios omnipotente hacer/ tal servicio que delante de su faz/ gozosos seamos. Amén”. Continuará.

@RafaelMarron

EL AUTOR es escritor, poeta, historiador, docente y comunicador social. Autor de varios libros. Es además el presentador oficial del noticiero estelar de Washington TV.

https://www.youtube.com/@Washingtontv1