,

El castellano es suave, como la seda

Comparte en tus redes

No se atragante dígalo con suavidad. Aptitud y actitud. En Argentina se dice así pero en Venezuela no. De nada por satisfacer. “Si lo fuera sabío”

Rafael Marrón González

XII

Por alguna razón una palabra tan fácil como “piscina” adquiere ribetes dramáticos para alguna gente, y los he oído atragantarse diciendo algo así como “Pigggggggscina”  o “picccccsssccina”. No se atragante, dígalo con suavidad: pis-cina, pero que suene pisina, con ese, suave.

Existe en castellano la norma o ley del menor esfuerzo y se aplica en aquellos casos de doble sonido vocálico como “Saavedra”, “coordinador” o “te invito a almorzar”. En todos estos casos se pronuncia como si fuera una sola la vocal: “Savedra”, “coordinador” o “te invito almorzar”.

Lo mismo ocurre con piscina. Esas son cosas del castellano, para fastidiar, como en el caso de la “ache” que es muda, pero si usted la omite, grita.

Ah, se me olvidaba otra palabra cotidiana y necesaria que nos llegó de Italia y se hizo castellana, la palabra “pizza” que es simplemente “piza”, nada de “pizzzzza” o “picza” o cualquier otro desacierto que se le ocurra. Es “piza”, con suavidad.

Otra palabrita que se las trae es el neologismo “sándwich” que desplazó a “emparedado” que nosotros, aquí en Venezuela, jamás hemos usado, igual que “boleto”, al que desde que lo conocimos fue como “tique”.

Pues, bien, el DRAE admite la palabra “sándwich” y, como en Venezuela, y en castellano no existe ninguna otra palabra terminada en “ch”, se pronuncia como si fuera “che”, igual que hicimos con “suiche”: “dame un sánduiche de jamón y queso”. Sin más protocolo. Eso sí, no diga “sánduche” ni sánguche” y mucho menos “sánbuche”,  porque se ha determinado que es pavoso.

APTITUD Y ACTITUD

Una joven maestra me escribió una nota en la que me explicaba que había castigado a mi nieto porque tenía “muy mala aptitud con sus compañeritos”. Estupefacto la visité para que me explicara como se podía tener una mala aptitud para con los demás.

Resulta que lo que mi nieto tenía era una mala actitud, porque por cualquier cosa soltaba la mano. Cosa “muy mala” en estos tiempos, pero que en los míos era obligatorio hacer.

Le expliqué con mucha calma que la palabra “aptitud” se refería exclusivamente al campo de las potencialidades, y “actitud” al de la personalidad.

Por lo tanto si alguien es conflictivo y descalificador tiene mala actitud, así sea presidente, pero si lo que tiene es buen oído para la música, entonces tiene aptitud para ella.                     

EN ARGENTINA SE DICE ASÍ PERO EN VENEZUELA NO

De repente nos encontramos invadidos por expresiones como: “Vengo de lo del médico”, “cenamos en lo de Paco”, “vamos a lo de mi hermano”. Esta fórmula es un argentinismo y en nosotros suena artificial. Nuestra manera de ser y de pensar no da paso a formas como esta. Lo correcto, en tradición venezolana, es “Vengo del consultorio del médico”, “cenamos en el restaurante de Paco”, “vamos a la finca de mi hermano”.

DE NADA POR SATISFACER

Verbo traidorcito este “satisfacer”. El error más común es el atroz “satisfacieron” que galopa libre por los prados del descuido. Lo adecuado es “satisficieron”. Este verbo irregular, se conjuga de la manera siguiente: Satisfago, satisfice, satisficiste, satisfizo, satisficimos, satisficieron. Satisfaré, satisfarás, satisfará, satisfaremos, satisfarán. Gerundio: Satisfaciendo. Participio: Satisfecho. Imperativo: Satisfaz o satisface, satisfaga, satisfagamos, satisfagan. Uffff.  

“SI LO FUERA SABÍO”

O “si lo fuera sabido” que es peor. Esta confusión, inculcada en la infancia, entre la conjugación del verbo haber, “hubiera” y el adverbio “fuera”, se la he escuchado a varios profesionales. Incluso, una hermosa joven que moderaba un programa radial para niños, me explicaba una mañana dominguera que “si ella lo fuera sabido me fuera llamado para que la fuera asesorado”. Su belleza me impidió “mandarla para fuera”, y sonreír. Porque solo a la belleza se le puede perdonar tal dislate. Aunque desde ese día fue un poco menos bella, para mí, por lo menos. Así que tome nota, amigo o amiga, y si se escucha decir “fuera sabido o fuera llamado o fuera almorzado”, cambie ese “fuera” disparatado por el verbo haber: Si lo hubiera sabido o si lo hubiera escuchado o si lo hubiera decidido. Continuará.  

EL AUTOR es escritor, poeta, historiador, docente y comunicador social. Autor de varios libros. Es, además, el presentador oficial del noticiero estelar de Washington TV.

https://www.youtube.com/@Washingtontv1