El absurdo atropello contra el Cardenal Porras es el presagio del infernal caos al que, el grupo que se ha apoderado del poder, quiere someter a nuestro país.
Miguel José Cordero
El periodista Vladimir Villegas se expresó en la red X, ante la conducta de quienes ocupan el poder en Venezuela: «La canonización de los dos santos venezolanos no sirvió de antídoto frente al autoritarismo y la intolerancia. Así queda demostrado con el absurdo atropello contra el Cardenal Baltazar Porras. Tan vergonzoso como innecesario»
Con base a nuestra observación de su comportamiento reiterado, hemos venido afirmando que la cúpula que ocupa el poder, podía lograr una pizca de credibilidad, después del daño inmenso desde hace, al menos, 12 años contra la democracia, la Constitución, los venezolanos, incluso, contra el ideal socialista y la noción de izquierda, si hubiera reconocido el triunfo de Edmundo González, el 28J 2025. Ese reconocimiento era tan elemental que no le afectaba significativamente todo el poder que ha acumulado en su deriva autoritaria ya que habría quedado con el control de los otros cuatro poderes públicos, además de la escandalosa fortuna de la que se ha apropiado, muchos mecanismos sociales y la burocracia instalada en las instituciones.
Pero NO!
Su concepción del poder es totalitaria, por eso, a riesgo de seguir produciendo desintegración familiar, éxodo de la población, perjuicios graves en la integridad física, moral y mental de cientos de miles de ciudadanos, persecuciones, desapariciones forzadas, torturas y sufrimientos; así como más deterioro y descomposición institucional de la República y del país, lanzaron a Venezuela por el despeñadero, de una crisis bélica que está a punto de estallar . En vez de disiparla corrigiendo su desmedida ambición de poder, respetando el artículo 5 de la Constitución con el reconocimiento de Edmundo González, se empeñan en seguir hundiendo a la nación recurriendo al terror contra la población, a una infame recluta forzada con la engañosa figura de milicianos y a ocultar sus abusos bajo la trampa de una falsa defensa de la patria con la cual pescan incautos y movilizan a una tropa de fanáticos insensibles que se le pliegan.
La patria solo se defendería con eficacia por un gobierno legítimo que tenga el respaldo de la mayoría de la población. Una cúpula, que ha recibido el repudio de los venezolanos no puede defender la independencia nacional sino condenarnos al oprobio. Por si fuera poco, esa cúpula ha colocado como rehenes a más de 1000 presos políticos a quienes amenazan con ejecutar si se produce alguna refriega bélica contra ella y, para colmo, lanza una amenaza genérica contra toda la población afirmando, palabras más, palabras menos, que si cae un proyectil, ya sabe donde están sus adversarios políticos, los buscarán y los liquidarán. Así ha dicho públicamente, lleno de una ira perversa y vengativa, el titular de Relaciones interiores o ministro de policía.
No se van por las buenas y tampoco por las malas .
Ya han cantado varias veces el veneno que sale de sus entrañas. Dijeron que no se iban por las buenas ni por las malas, que habría un baño de sangre si la oposición ganaba las elecciones, que no entregarían jamás el gobierno… Ahora, el ministro de la Defensa lo repite …
De allí que veamos el trato cruel e inhumano que emplean contra el Cardenal Porras, los curas de Parroquia, como el de San Juan de los Morros, los feligreses y devotos en las homilias, las madres y familiares de los presos políticos, los presos sacados a empellones de sus inviolables hogares; martirizados, desaparecidos, incomunicados; la angustia mortal de los familiares…
Todo eso es el presagio del infernal caos al que, el grupo que se ha apoderado del poder, quiere someter a nuestro país.
En busqueda y espera de la luz de la libertad y el bienestar.
Con el dolor y la tristeza ante la perversidad de los opresores, pero con la dignidad y la fuerza que nos da el pueblo soberano y consciente que con tenacidad busca y espera, la luz que ha de encenderse para marchar hacia la libertad y el bienestar, cuando se rompan las cadenas del miedo y el chantaje que hoy lo atan.
Barcelona, Venezuela, 26 de octubre de 2025.


