Las excepciones aceptadas por la RAE son «Agua hirviendo» y «clavo ardiendo». Estas formas se han consolidado en el uso común como adjetivos, aunque si se busca la máxima corrección gramatical y un estilo elegante, usar «agua hirviente» y “clavo ardiente”, es impecable.
Rafael Marrón González
XXI
El mal uso del gerundio es uno de los errores más comunes en el idioma castellano y la redacción periodística suele caer en sus fauces.
Errores principales y cómo evitarlos: 1 – El error más común es el «Gerundio de Posterioridad»: El gerundio siempre debe indicar una acción simultánea o anterior a la del verbo principal, nunca posterior.
Ejemplos: «Sujeto es herido de bala, falleciendo horas después en el hospital». Lo correcto: «…y falleció horas después». «El decreto fue firmado el martes, siendo publicado el miércoles». Lo correcto: «…y se publicó el miércoles». «Se graduó de periodista, trabajando luego en La Razón”: «Se graduó de periodista y luego trabajó en La Razón«.
2 – El Gerundio del Adjetivo: El gerundio no debe usarse para describir las características de un sustantivo (como si fuera un adjetivo), a menos que indique una acción en progreso: «Envié una caja conteniendo libros». Los adecuado es «Envié una caja que contenía libros» o «con libros».
Las excepciones aceptadas por la RAE son «Agua hirviendo» y «clavo ardiendo». Estas formas se han consolidado en el uso común como adjetivos, aunque si se busca la máxima corrección gramatical y un estilo elegante, usar «agua hirviente» y “clavo ardiente”, es impecable.
3 – El Gerundio de Consecuencia: Similar al de “posterioridad”, se usa mal cuando el gerundio presenta el resultado de la acción principal. Por ejemplo: «El río se desbordó, inundando las casas». Lo adecuado es «El río se desbordó e inundó las casas».
Para no fallar, recuerda que el gerundio debe cumplir alguna de estas funciones:
Simultaneidad: «Estudia escuchando música» (hace las dos cosas a la vez).
Anterioridad: «Habiendo terminado la clase, se fue» (primero terminó, luego se fue).
Modo: «Llegó corriendo» (responde a la pregunta ¿cómo llegó?).
Y SEGUIMOS CON EL ACENTO EN EL ACENTO
Una curriculente secretaria (de estupendo currículo) recién contratada en la redacción del periódico, se me molestó una mañana porque le devolví un trabajo, que debía llevar a la imprenta con prontitud, porque todas las palabras escritas en mayúscula carecían de la correspondiente tilde. Airada me ripostó: “Primera vez en mi vida profesional que alguien se queja de mi redacción. Sepa que mis jefes anteriores han sido…(y me enrostró una larga lista de jefes, que escuché en silencio, porque se supone que si es tan caja de machete, ¿por qué la botan?)… y además, ¿quién le dijo a usted (y aquí el “usted” sonó a grosería) que las mayúsculas se acentúan, ah?”.
La dejé terminar y le expliqué que las palabras que llevan tilde, lo llevan y punto. Así estén escritas en letra gótica, de imprenta, grande o pequeña, a mano o a máquina, con atomizador o brocha en las paredes de TV Guayana. Todas las que llevan tilde, simplemente hay que colocárselo. Imagínese usted (y aquí me vengué y le apliqué al “usted” el mismo tonito extraño que ella le puso al suyo) si un señor alemán que aprendió con mucho cuidado a pronunciar una palabra tan difícil para un alemán como “receptáculo”, y su guía para no meter la pata es precisamente esa rayita oblicua que llamamos tilde, sobre la “a”, y se encuentra de repente con la palabra escrita en mayúsculas: RECEPTACULO. Se vuelve loco el pobre. ¿No les parece que por respeto a esas personas que a duras penas se expresan en castellano debemos cumplir con las reglas? Sobre manera en estos tiempos globalizados. Por ello, se les agradece tomar debida nota a las agencias publicitarias, y coloquen la tilde en su lugar a las mayúsculas, porque ya basta de que escriban ANUNCIESE EN RECEPCION (lo que se lee como anunciése en recépcion). De lo contrario hasta pueden ser demandadas por el Estado (Art. 9 de la Constitución), o por alguna ONG ecologista, por contaminación idiomática. En estos días leí un aviso, en mayúsculas, de una empresa que supongo no se llama así: FORZAN HERMANOS. Deduzco que es Forzán Hermanos. Aunque no se dice “forzan” sino “fuerzan”, pero uno nunca sabe.
POR SU ACENTO NATURAL LAS PALABRAS SE DIVIDEN ÚNICAMENTE EN GRAVES Y AGUDAS
Las palabras de acento natural se dividen en graves, las que llevan el acento natural en la penúltima sílaba (cama, examen, todos) y agudas, las que llevan la carga eufónica en la última sílaba (perdiz, cortez). De manera natural todas las palabras terminadas en “n”, “s” o vocal, pertenecen al grupo de las graves, es decir, que no se les marca la tilde porque terminan en “n”, “s” o vocal: joven, cosmos, planta, no se acentúan gráficamente porque terminan en n, s, o vocal. La excepción de esta regla la constituyen las palabras bíceps, tríceps y fórceps. Y las palabras terminadas en consonante, salvo “n y “s”, que como hemos dicho son graves, pertenecen al grupo de las agudas y tampoco se les grafica el acento, es decir, que no se les pone la rayita porque terminan en consonantes que no son ni “n” ni “s”: prensil (no es prénsil).
PALABRAS GRAVES ARTIFICIALES
Pero para incluir dentro de las graves otras palabras de la misma estructura fonética, se marca la tilde, entonces, a todas las palabras de sonido grave que terminen en cualquiera otra consonante que no sea “n” y “S”: lápiz, cráter, tórax, púgil, áspid, se acentúan porque terminan en consonante que no es n ni s.
PALABRAS AGUDAS ARTIFICIALES
Para incluir dentro del grupo de las agudas aquellas palabras que suenan mejor en esta categoría, se decidió colocar la tilde a las palabras que terminan en “n”, “s” o vocal: canción, solución, papá, maní, café, compás, ojalá, detrás, cartón, llevan tilde porque terminan en n, s, o vocal.
TODA PALABRA ESDRÚJULA O SOBREESDRÚJULA SE ACENTÚA GRÁFICAMENTE
Sin discusión. Las palabras con estas características son las menos en castellano, pero todas se acentúan gráficamente, las esdrújulas en la antepenúltima sílaba y las sobreesdrújulas en la sílaba que la antecede: esdrújulas: púrpura, cántaro, tímpano, pacífico.
Sobreesdrújulas: rogándosenos, daríaselos, mándemelas, referúndemosle. Continuará.

EL AUTOR es escritor, poeta, historiador, docente y comunicador social. Autor de varios libros. Es, además, el presentador oficial del noticiero estelar de Washington TV.


