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Julián Rivas: Con Chávez y notas del patriciado perdido

Chávez

Chávez siempre será grato recuerdo popular


Julián Rivas

Las notas de prensa de este viernes obligan a la reflexión. Primero que todo es día aniversario de Hugo Chávez, quien para la fecha cumpliría 63 años. La prensa de oposición poco gustó hablar de esto. Jerarquizó las notas relativas a los planes conspirativos de la MUD con apoyo de Estados Unidos, Colombia, Israel y la derecha global. En cierto sentido todos estos eventos pueden desmenuzarse y a la vez identificar sus hilos conductores.

En lo económico, sigue el goteo de aerolíneas. Le llegó el turno a Avianca, la empresa del anglosionista German Efromovich, del cual ya hemos hablado, sujeto que ha jugado a la conspiración en Venezuela para lograr acomodo a su empresa Pacific Rubiales, de la que existen indicios de que lleva ratos sacando provecho de la extracción ilegal de combustibles hacia Colombia. Es que las petroleras, incluyendo las gringas, conspiran en todos los continentes porque necesitan sumar reservas que fortalezcan sus acciones. Pacific Rubiales se ha quedado con las ganas.

La aerolínea con sede en Colombia, Avianca, anunció que motivado a “limitaciones operativas registradas en las últimas horas”, la empresa suspenderá todos los vuelos desde este mismo jueves y no en agosto como tenían previsto, informó Globovisión.

Por su parte Univisión dijo: Las líneas aéreas Avianca y Delta decidieron dejar de prestar servicio en Venezuela alegando que sus operaciones corren riesgo debido a fallas de infraestructura y de seguridad. Con estas, suman 15 las aerolíneas internacionales que han dejado de operar en el país en los últimos cuatro años.

Lo curioso fue que con Efromovich Avianca recibió puertas abiertas en Venezuela. Ganó cientos de millones de dólares. El problema es la prevaricación de una burocracia que no tiene clara las miras estratégicas de nuestro país. Ojalá la Constituyente arregle esto. Avianca se va justamente cuando el propio jefe de la CIA admite que el gobierno de Juan Manuel Santos está combinado con México en la conspiración contra Venezuela. A confesión de parte relevo de pruebas.

Otra noticia de El Universal: Colombia bloqueará activos de los 13 funcionarios sancionados por EEUU, según el titular. El ministro de Hacienda de Colombia, Mauricio Cárdenas, explicó que si alguno de los 13 sancionados llega a tener activos en el país, incluyendo cuentas en el sistema financiero, “inmediatamente nosotros lo reportaremos a los Estados Unidos”, reza el sumario. El gobierno de México anda en lo mismo.

Desde Bogotá el proceso conspirativo registró el retiro del embajador colombiano, en mayo pasado. Por lo que uno ve, Venezuela debería estar, al menos, asumiendo el principio de la reciprocidad diplomática. Esto ya fastidia, pero sigue la fiesta. Siguen llevando libros bachaqueados como si fuera papel basura. Ni hablar del contrabando de extracción de arroz: el arroz va abajo, en la parte inferior de la carga del camión, gandola o tractomula, mientras lo cubre una porción de cascarilla de arroz, que es la que se declara, y que supuestamente no tiene valor porque servirá de piso a la granjas más allá de la frontera. Increíble.

Un dato para cerrar. Está en todos los diarios, pero lo tomo de El Universal, medio que sigue dirigido por periodistas adecos: Noruega calificó de «inaceptables» las violaciones de DDHH en Venezuela, según el titular. El Ministerio de Asuntos Exteriores noruego agregó: “las autoridades en Venezuela deben detener el inaceptable uso de la fuerza”, manifiesta el sumario.

Solo les comento que Noruega lleva años echándonos plomo. Primero cerró su embajada en Caracas, alegando que la criminalidad es muy alta, y curiosamente se fue a Bogotá. La diplomacia noruega está en países de mayor criminalidad, pero estos noruegos son alcahuetes como pocos con los gringos. Están en el conspire. Por eso preocupa que un noruego sea buen oficiante en reclamo venezolano de nuestros derechos en el Esequibo.

De mis lecturas y experiencias en Asia Oriental les aseguro que por allá, en ninguna de esas capitales, se les hubiera ocurrido aceptar como “buen oficiante” de una disputa con país vecino a nadie de un país con semejante actitud hostil, que es Noruega. El “perfomance” del nórdico en cuestión fue la paz en Colombia. Cuidado.

CHAVEZ DIO NOMBRE UNIVERSAL A VENEZUELA

Hemos tenido la oportunidad de verificar en varios lugares de este mundo, especialmente en Asia Oriental y Medio Oriente, que Hugo Chávez reviste caracteres universales. Como vivió en una época de gran difusión de los medios de comunicación, todavía llamados de masas, especialmente audiovisuales y de ultima tecnología electrónica, sin duda es el más universal de los venezolanos. Y dio fama a Venezuela. Pero los medios tienen cierto empeño en descalificar a Chávez. Pretenden borrarlo de la memoria colectiva nacional, o al menos desconocer su aporte en pro del pueblo y la nación venezolana.

Y una conjetura que podemos hacer es que con Hugo Chávez se manifiesta ese resentimiento oligárquico caraqueño contra todo aquel gobernante que no haya nacido en Caracas o que no sea oligarca de tradición. Solo Guzmán blanco, caraqueño de origen y con puentes oligárquicos, siempre visto como orillero, terminó detestado por la génesis de la misma oligarquía caraqueña de hoy. La MUD pretende instalar un orden aristocrático como en Colombia, mediante dictadura.

Pero saque cuentas, el desconocimiento a Monagas, Crespo, Pérez Jiménez, e incluso a Santiago Mariño es un hecho histórico.

En relación a Chávez ya abrieron la tronera de ataques. Prueba de esto lo vemos en El Nacional, que tituló este viernes: Aniversario de Hugo Chávez: las 10 promesas que no cumplió. Luego sintetiza a manera de sumario: Una Venezuela sumergida en la pobreza, escasez de alimentos, falta de medicinas y fallas en los servicios básicos, este es el legado que dejó el “comandante eterno”

En verdad uno ve a Miguel Henrique Otero, dueño de El Nacional; a Albert Federico Ravell, figura de la política de medos de los adecos, los mismo que Rafael Poleo, o Marcel Granier, todos de exilio, saltando ciudades de Europa y Estados Unidos, gritando que en Venezuela hay dictadura. Pareciera que viven ebrios y cantan la canción Nostalgia que tanta fama dio a Carlos Gardel.

Es más esta gente recuerda los relatos de Manuel Díaz Rodríguez en los que el sujeto de pretensiones y modos sangre azul, patricio, se siente insultado y ofendido por la irrupción de mandos populares, contra los que despotrica. En ese coro participan los intelectuales rajaos, los restos de seudo patricios cumaneses, andinos, valencianos.

Pero ahí está Hugo Chávez. Siempre será grato recuerdo popular.

ALGO DE HISTORIA

Mi amistad con Hugo Chávez fue sometida a bombardeo por ese intrigante y malandro viejo llamado Luis Miquilena, y ese otro balurdo llamado Luis Alfonso Dávila. Ah, y por una vieja horrible que ahora trabaja en Los Teques. Es cuento para echarlo con calma. Adelanto algo: las secretarias y asistentes de aquella oficina que tenía Chávez en la avenida Libertador en 1998, siempre recuerdan cuando Miquilena y Dávila tramaron mi suspensión de la dirección nacional del Movimiento Quinta República: Hicieron un documento en base a mentiras y lo vendieron como producto de un debate. Más de uno calló por intereses o cobardía. Habrá tiempo de dar nombres. Chávez veía el documento y lo guardaba, lo volvía a ver otro día y lo engavetaba, la mano zurda se quedaba en alto, en suspenso, y pensaba, pensaba. Pasaron semanas, meses. Miquilena se hacía el imprescindible, tenía poder y presionaba, lo que a la postre significó una tragedia porque tumbó a Chávez en 2002. Yo muy temprano manifesté malestar con el viejo Miquilena, sospechaba que era un pillo y un farsante. De la CIA debía ser al menos colaborador. El tiempo me dio la razón. Chávez lo supo. Siempre sospechó que la suspensión fue una cochinada contra mi. En paralelo se tejían maniobras e intrigas contra Willian Izarra. Ambos siempre defendimos los postulados de la democracia directa y no representativa, burocrática y burguesa, de cuyo intereses se encargó Miquilena. Ahí comenzó el desastre.

De Chávez guardo buenos recuerdos. Por años estuve con él, sin cobrar medio, poniendo algo de mi bolsillo, cuando muchos periodistas le daban la espalda. Ahora uno los ve de chavistas, y lo menos que queda es sonreír. Qué terrible es el oportunismo. Pero cerremos: Viva Chávez.