MCM rechazó contratos firmados entre la Administración Trump, su gobierno vasallo en Venezuela y la empresa de maletín que dirige un delincuente llamado Alejandro Betancourt López
Miguel Rodríguez Fandeo
María Corina Machado, en su extraordinaria entrevista con The New York Times, rechazó de plano varios de los acomodos y contratos que se han firmado entre la Administración Trump y su interinato y gobierno vasallo en Venezuela, especialmente en materia petrolera, mediante contratos infames, basura, absolutamente írrito entre el Gobierno de los Estados Unidos, a través del Pentágono y el Departamento del Tesoro, con una empresa de maletín que dirige un delincuente, un personaje verdaderamente siniestro llamado Alejandro Betancourt López y que pretende ese contrato, que en una Venezuela decente jamás se hubiera firmado, liquidar la quinta parte de las reservas petroleras del país y mucho más, destruyendo el patrimonio que le corresponde al pueblo venezolano.
Desde que apareció el anuncio de la firma del contrato y también el de la basura de la reestructuración de la deuda, he venido insistiendo en que el liderazgo político del país se pronuncie definitivamente en contra de estas aberraciones contra Venezuela, que anuncia el Presidente de los Estados Unidos, con la desfachatez que lo caracteriza, como que Venezuela es un botín de guerra para él, porque se llevó la cabeza del personaje siniestro Nicolás Maduro, preso a los Estados Unidos.
Ese señor ha venido haciendo uso de ese talante antidemocrático, delincuencial y gansteril, llevándose la factura petrolera de Venezuela, no rindiendo cuenta en absoluto en que se están gastando los recursos del país, ha dicho con absoluta desfachatez que él se ha cobrado varias veces el monto de cuatro mil setecientos millones de dólares que costó la operación de llevarse la cabeza de Maduro, firmando todos estos contratos a dedo supuestamente para recuperar la producción petrolera de Venezuela, cuando lo que van a hacer es todo lo contrario.
Por eso me emocionó, verdaderamente, ver a María Corina Machado dando este paso adelante, anunciando su pronto regreso a Venezuela con su liderazgo popular, para recuperar las aspiraciones democráticas del país y avanzar hacia unas elecciones que sean definitivamente transparentes que elijan al próximo Presidente de Venezuela, que con toda seguridad será esa mujer, que representa lo mejor de Venezuela.
En este momento la política internacional, mundial, está en decadencia, particularmente en Estados Unidos con el decaimiento del Partido Demócrata y especialmente el Partido Republicano. Estamos muy lejos de la época de Franklin Delano Roosevelt, de Harry Truman, de Dwight D. Eisenhower, de John Kennedy, de Ronald Reagan y sobre todo de Abraham Lincoln, el líder que salvó a la unión americana, un verdadero titán, que salvó a Estados Unidos de su desmembramiento, el fundador del Partido Republicano, que hoy en día se debe ver asaltado en sus restos por lo que está viendo en lo que se ha convertido el Partido Republicano bajo este liderazgo absolutamente gansteril.
María Corina no solo es la líder política que tiene el mayor apoyo de todos los venezolanos, sino que tiene la inteligencia, la valentía, el conocimiento y el patriotismo para comenzar a reconstruir a Venezuela, para que bajo su liderazgo la gran patria venezolana se pueda reconstruir en los próximos años y para las próximas generaciones de los venezolanos, después de la catástrofe de estas tres décadas que han dejado liquidado lo que debía ser hoy un país desarrollado. Se perdieron treinta años, pero no se ha perdido Venezuela porque todavía tenemos un liderazgo decente, honesto representado en María Corina Machado y en un grupo de venezolanos que terminarán reconstruyendo sobre bases honestas, con los mejores propósitos, a esta gran patria, para las futuras generaciones. Que Dios la ilumine, la proteja y la regrese muy pronto a Venezuela para liderar las transformaciones que requiere el país.

EL AUTOR es economista egresado de la Universidad Central de Venezuela con estudios de postgrado en las universidades de Harvard y Yale y en el Insituto Peterson de Economía Internacional. Fue ministro de Planificació y presideente del Banco Central de Venezuela.


