, ,

¿Cuál es el punto de quiebre?

El régimen sigue manteniendo gastos públicos onerosos en divisas


Tamara Suju Roa

Para creer en la democracia y las bonanzas que ella ofrece solo hace falta haber vivido en un país que la haya practicado, con sus pro y sus contra, con sus altos y sus bajos, pero permitiéndole a sus ciudadanos la posibilidad de acceder a los estudios que desea, trabajar y capacitarse en la materia que le gusta y expresarse libremente, con seguridad y con un sistema de justicia equitativo que pueda asistirlo cuando lo necesite, con la apertura económica y la libertad de mercado en donde usted pueda invertir, trabajar y además escoger.

Ninguna de estas condiciones existen en estos momentos en nuestro país.

La educación pública es tan deficiente en su estructura y en su capacitación que la propuesta del nuevo pensum educativo que elimina materias como la Biología, la Física y la Química, es en parte producido por la falta de profesores que dicten éstas materias, ya que o bien se están dedicando a la economía informal para sobrevivir, o bien han salido del país buscando una mejor vida.

Para rellenar esta grave deficiencia de la educación, inventarán materias ideológicas e inútiles, haciendo a nuestros estudiantes cada vez menos competitivos , al compararlos con los jóvenes que se capacitan en otros países, lo que significa un gran retroceso en este mundo multipolar.

Sobre la libertad de expresión, ya usted no puede expresar su descontento a viva voz en una cola frente al supermercado, porque se lo llevan detenido.

La inseguridad con impunidad ha sido uno de los métodos de control del gobierno de la sociedad venezolana

Tiene prohibido sacar fotos del vacío de los estantes, tiene prohibido sacar fotos de la represión, esta prohibido sacar su teléfono en la calle porque por esto pueden matarlo.

Y ni hablar de la “justicia”… siéntese a esperar a que le resuelvan un robo o un atraco.

Olvídese de perder el tiempo. La justicia esta muy ocupada persiguiendo disidentes y opositores para ocuparse de que a usted le robaron el carro y mucho menos la minucia de un celular o su cartera en un bus o en el metro.

En cuanto a la seguridad, si usted mismo no se la proporciona, y no se auto impone un toque de queda en una hora determinada de la tarde-noche encerrado en su hogar, es usted un irresponsable, según lo que se escucha entre vecinos, porque el hampa que anda con el moño suelto, esta a la caza constante y la inseguridad con impunidad ha sido uno de los métodos de control del gobierno de la sociedad venezolana.

¿Diversidad de marcas para escoger? ¡Por favor! ¡Cómo se le ocurre! Eso era en la Cuarta, cuando el “capitalismo” permitía que usted pudiera ir a una bodega o supermercado y escoger tal o cual mantequilla o tal o cual harina de trigo, por ejemplo. ¿Ahora?

Acostúmbrese primero a que no hay, para luego darle gracias a Dios por haber conseguido la única marca que todavía se produce, luego de haber hecho medio día de cola y salir triunfante con su paquetico debajo del brazo.

Y si hablamos de las medicinas, últimamente las tiendas que venden ramas y yerbas son las que están haciendo su agosto, porque los venezolanos están acudiendo a la brujería y la onda del naturismo para tratar de salvarse de alguna grave enfermedad o para aliviar los dolores, perdiendo ya las fuerzas de luchar por conseguir en largos periplos por farmacias el producto que necesita.

Mientras tanto, Nicolás y su combo de irresponsables, se fueron de bonche a Cuba, la familia completa más los invitados y los coleados, con orquesta musical y todo, a cantarle el cumpleaños a Fidel, y a reírse de todos los venezolanos.

El régimen sigue manteniendo uno de los gastos públicos más onerosos en divisas, como lo son las embajadas en países con los que ni siquiera mantiene convenios económicos, pagando en dólares a su inútil personal para que se vayan de copas y compras, porque eso es lo que hacen afuera, cuando se vive mantenido y sin algún trabajo importante que aportar.

Ahora están organizando la “cumbre de los países no alineados” en Margarita, con un costo milmillonario en seguridad, en comida, en traslados, cuidando de ofrecerle los “caprichos” con los que viene cada uno de los representantes de los países que lo conforman, mientras un bebé de 3 meses muere por desnutrición o niños con cáncer mueren por falta de una medicina.

También tienen montado el show por los lados del Mercosur, con la canciller viajando más que un piloto de una línea “low cost”, viajes que se pagan con el dinero de todos los venezolanos, para que hagamos el ridículo internacional apropiándonos de un organismo en el que nunca debieron permitirles entrar, porque nunca se cumplieron con las clausulas democráticas exigidas para ello.

El motivo de esta disertación con ustedes es solo un ejercicio que me hago todos los días para tratar de entender que nos pasa… no a quienes están todos los días luchando por recuperar la democracia en nuestro país, sino por aquellos que aun creen en el modelo chavista o lo defienden o aquellos que sacrifican el bienestar de su propia familia, o sus amigos o allegados para mantenerse enchufados a un sistema moribundo y raspar lo último que ya les queda en la olla.

Si el punto de quiebre de una sociedad, toda, sin excepción, no es ver la suma de como mueren los bebes recién nacidos en los hospitales por falta de asepsia, o los niños que están muriendo en los barrios más pobres porque pasaron 3 días sin probar alimentos, o los presos que están muriendo en las cárceles porque no los alimentan, o los ancianos a los que se les esta adelantando la muerte desnutridos, o los enfermos de cáncer, renales, cardiacos, etcétera, llorando en las calles por su medicina para sobrevivir, o la gente peleando a la puerta de un supermercado hasta casi matarse por un kilo de azúcar, o los pacientes tirados en el piso de los hospitales esperando ser operados o atendidos sin esperanza de vida porque no hay quirófanos o equipos para tratarlos, entonces ya yo no se entonces cual será…

Y es esto lo que debe llamarnos a la reflexión. ¿Cuál es el punto de quiebre de la sociedad venezolana?