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La liberación de Venezuela tendrá consecuencias en toda América Latina #Opinión #JesúsPetitDaCosta

Para ganar esta guerra asimétrica debemos adecuar organización y estrategia a la dimensión del desafío

Jesús Petit Da Costa

A pesar de que he acompañado siempre la crítica a Guaidó con propuestas, sus idólatras me acosan con la misma pregunta: ¿y usted qué propone? He decidido responderles por fin, no diciéndoles que propongo, que ya lo saben, sino lo que yo haría puesto en su lugar, después de 18 meses de fracasos por objetivos y estrategia equivocados. Sería la hoja de ruta de la sociedad civil, la verdadera fuerza de la liberación.

El primer paso: dirigir un mensaje a la nación para decirle que estamos en guerra, una guerra asimétrica hasta ahora de cuarta generación porque no hay enfrentamientos armados en un campo de batalla. Estamos perdiendo esta guerra por no pelear, ni siquiera estamos organizado para pelear. Y no estamos peleando por culpa de los pacifistas a ultranza y de los colaboracionistas infiltrados por el enemigo en nuestras filas, lo que explica que el enemigo tenga la ventaja y esté siempre a la ofensiva. Y si perdemos esta guerra viviremos en la miseria y en la indignidad el resto de nuestras vidas y dejaremos a nuestros hijos y nietos sin futuro bajo una tiranía perpetua como la de Cuba. Es por nosotros mismos, por ellos y por Venezuela que debemos ganar esta guerra y para ganarla debemos pelear organizadamente teniendo claros los objetivos. 

«Nos enfrentamos no sólo a Maduro, su narcodictadura de la delincuencia organizada y la FANB transformada en ejército de ocupación, sino también a Cuba, Rusia, China, Turquía y el terrorismo islámico»

El objetivo supremo: Venezuela para los venezolanos y su bienestar y en consecuencia:

1) Liberarnos de Cuba, de la cual Maduro es títere, humillando a Venezuela convertida en Protectorado. Por ello el cese la usurpación será también el cese de la ocupación cubana y la recuperación plena de la soberanía y de la dignidad nacional con gobierno propio, libre de atadura y sumisión al extranjero. 

2) Liberarnos del comunismo que nos ha impuesto Cuba, provocando la ruina del país, la pobreza general y la crisis humanitaria. El fin del comunismo nos traerá prosperidad y bienestar, porque lo sustituiremos por el estado de bienestar, ya probado con éxito en Europa.

3)  Liberarnos de la tiranía que nos ha impuesto Cuba con un gobierno y un ejército títeres. El fin de la tiranía nos traerá libertad y democracia.

4) Liberarnos de la narco-delincuencia organizada convertida por Cuba en gobierno, cuya fuerza paramilitar se la denomina “colectivos”. El fin de la narcotiranía de la delincuencia organizada nos traerá el saneamiento moral de la república y la seguridad democrática, imponiendo ley y orden. 

5) Liberarnos de las guerrillas comunistas colombianas que ocupan extenso territorio en la frontera, donde ejercen autoridad. La expulsión de las guerrillas colombianas restituirá el ejercicio pleno de la soberanía nacional sobre todo el territorio fronterizo de la República y devolverá el goce de los derechos y garantías constitucionales a los habitantes de esas regiones. 

6)  Liberarnos del terrorismo islámico que el títere Maduro ha traído a América, asentando su base de operaciones en Venezuela.  La expulsión del terrorismo islámico preservará la seguridad, no sólo de Venezuela sino de toda América y  ratificará nuestra adhesión a la civilización occidental judeo-cristiana en la cual nos formaron los libertadores y nuestros padres.

1.7) Liberarnos de los imperialismos ruso y chino a los cuales el títere Maduro, por instrucciones de Cuba, ha entregado las riquezas y recursos nacionales. Al liberarnos de estos imperialismos preservaremos a venezuela para los venezolanos

Vistos los objetivos, nos enfrentamos: No sólo a Maduro, su narcodictadura de la delincuencia organizada y la FANB transformada en ejército de ocupación, sino también a Cuba, Rusia, China, Turquía y el terrorismo islámico, que en conjunto podríamos llamar el conglomerado o coalición del crimen contra Venezuela, al cual estamos obligados a derrotar y derrotaremos, con el auxilio de nuestros aliados.

El desafío es grande como grande será nuestra victoria. En todas las anteriores guerras asimétricas contra fuerzas superiores ha vencido el pueblo venezolano desde la independencia hasta 1958. No hay fuerzas por muy poderosas que sean que no puedan ser derrotadas por un pueblo valiente que lucha organizadamente por su patria, por su bienestar y por el futuro de su familia.

Para ganar esta guerra asimétrica debemos adecuar organización y estrategia a la dimensión del desafío, conscientes de que la liberación de Venezuela tendrá consecuencias en toda América Latina, cambiando la geopolítica regional del presente siglo, como la tuvo la guerra de independencia en el siglo XIX.

¿Y usted qué haría?   (1)                   05-06-20

@petitdacosta

EL AUTOR es abogado
y magistrado jubilado. Profesor en la
Universidad Central de Venezuela
1966-1996 en derecho mercantil
y derecho laboral. Exprocurador
general de la República. Expresidente de la Federación de Colegios de Abogados de Venezuela