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Ministerio de Educación Universitaria: teatro del absurdo #Análisis #AbsalónMéndezCegarra

La universidad en casa, la constituyen aulas vacías, con profesores y estudiantes lanzados a la calle a exhibir su pobreza y miseria, profesores asumiendo con salarios de hambre el costo de la educación a distancia; y, alumnos, en sus casas, sin electricidad, telefonía, internet, equipos de computación, bibliotecas, laboratorios, agua ni comida

Absalón Méndez Cegarra

La palabra absurdo tiene varias acepciones según el diccionario de la lengua castellana; pero, en el lenguaje común, coloquial, cuando la utilizamos, por lo general, nos referimos a una argumentación carente de sentido.

Teatro del absurdo es una corriente teatral que estuvo de moda hace algunas décadas cuyas principales características tienen que ver con las dificultades de comunicación y expresión de los actores, lo repetitivo de los actos y la incoherencia y contradicciones del discurso-mensaje, es decir, un teatro que guarda relación con la acepción de absurdo como algo sin sentido.

El Ministerio de Educación Universitaria es, en propiedad, el Consejo Nacional de Universidades (CNU) y, éste, la Oficina de Planificación del Sector Universitario (OPSU). El Ministerio-CNU es el máximo organismo de dirección universitaria en Venezuela. La Ley de Universidades vigente le atribuye al CNU, entre otras facultades, las siguientes: “Definir la orientación y las líneas de desarrollo del sistema universitario de acuerdo con las necesidades del país, con el progreso de la educación y con el avance de los conocimientos (…) Proponer al Ejecutivo Nacional el monto del aporte anual para las Universidades (…) Velar por el cumplimiento en cada una de las Universidades de las disposiciones de la presente Ley (…)Convocar a elecciones en los caso en que el Consejo Universitario o la Comisión Electoral no lo hubieren hecho en la oportunidad que corresponda (…)”.

El CNU se integra, digamos, por lo más granado de la academia venezolana: los Rectores de las Universidades, presidido por el ministro de Educación Universitaria»

Recientemente, el Ministerio de Educación Universitaria, repetimos, tanto como decir, el CNU, ha publicado y difundido un extenso documento que compila documentos anteriormente publicados, con lo cual, al parecer, se establece una nueva estrategia para el desarrollo del sector universitario que resulta contradictorio con el actuar práctico del Ministerio de Educación Universitaria y su brazo ejecutor, el CNU, razón por lo que identificamos al CNU con el teatro del absurdo.

La Resolución del Ministerio de Educación Universitaria, del 30 de abril de 2021, N° 030, luego de 5 considerandos, suerte de culto a la mentira, resuelve, en su artículo 1, que: “Las políticas públicas en Educación Universitaria serán desarrolladas a través de los siguientes planes, acciones y líneas: El Plan General de Rectificación, Cambio y Renovación; Plan Universidad en Casa; Plan de Transformación Cualitativa: Vértices de Acción, comprenden a) Plan Universidad en Casa; b) Plan Universidad Bella; c) Batallas de las Ideas Universitarias; d) Batalla por la Salud; y, e) Vivir Bien; Sistema de Evaluación Académica (SESA); Plan Formación Docente; Plan José Gregorio Hernández; Misión Sucre Productiva.

El CNU se integra, digamos, por lo más granado de la academia venezolana: los Rectores de las Universidades, presidido por el ministro de Educación Universitaria. Los miembros del CNU, según la Ley de Universidades, artículo 28, (…) deben ser venezolanos, de elevadas condiciones morales, poseer título de Doctor, tener suficientes credenciales científicas y profesionales y haber ejercido con idoneidad funciones docentes o de investigación en alguna universidad venezolana durante cinco años por lo menos”.

En consecuencia, el CNU, debería ser un altar de la inteligencia y sabiduría nacional, un faro de luz y sapiencia, un espacio en el que se estimula la excelencia y se respira transparencia, coherencia y acatamiento estricto de la legalidad; pero, el CNU, es todo lo contrario a lo que se señala en el documento en referencia y en las leyes que regulan el sector universitario. Nadie puede entender, luego de leer el documento de marras, que lo existente hoy en Venezuela como universidad es el desastre total.

Batalla por la salud. Significa resistencia a enfermar y morir. Eliminación de toda la institucionalidad previsional del sector universitario para que muera de mengua por falta de servicios de atención médica y suministro de medicinas»

Veamos los 5 vértices de acción:

La universidad bella, la representan espacios físicos y edificaciones abandonadas, derrumbadas, asaltadas por el hampa a diario, ahogadas en basura y maleza.

La universidad en casa, la constituyen aulas vacías, con profesores y estudiantes lanzados a la calle a exhibir su pobreza y miseria, profesores asumiendo con salarios de hambre el costo de la educación a distancia; y, alumnos, en sus casas, sin electricidad, telefonía, internet, equipos de computación, bibliotecas, laboratorios, agua y comida.

Batallas de las ideas universitarias. Esto es un pensamiento único, mordazas a la libertad de expresión y criminalización de la protesta. Disolución de la convivencia social y el debate abierto y plural de las ideas.

Batalla por la salud. Significa resistencia a enfermar y morir. Eliminación de toda la institucionalidad previsional del sector universitario para que muera de mengua por falta de servicios de atención médica y suministro de medicinas. Eliminación de FAME y todas las providencias estudiantiles. Creación del Saime, el gran negocio, para acabar con los institutos de previsión social y sus equivalentes y, así mismo, con la seguridad social de todos los trabajadores universitarios.

Vivir bien. La síntesis de todo lo anterior, es el vivir bien que le ha reservado el Ministerio-CNU al sector universitario.

¿Existirá algo más parecido al teatro del absurdo? Al parecer, no. El CNU, de ahora, con algunas excepciones rectorales, es el sanedrín que condena a muerte a la universidad venezolana»

Rectificación, cambio y renovación. Es el aniquilamiento de la autonomía universitaria. El despojo de todas las funciones universitarias, la centralización de todo y la sustitución de las universidades como patronos o entidades empleadoras de profesores y trabajadores administrativos y obreros.

Sistema de evaluación. Es sistema de control y asfixia presupuestaria. Intervención de la universidad. Desprecio por la vida universitaria, la ciencia y tecnología. Por la cultura en general. Por el ser humano.

¿Existirá algo más parecido al teatro del absurdo? Al parecer, no. El CNU, de ahora, con algunas excepciones rectorales, es el sanedrín que condena a muerte a la universidad venezolana y lo está logrando muy bien con el silencio, pasividad, complicidad, como buenas compañeras de gestión.

@absalonmendez1

EL AUTOR es abogado y licenciado en trabajo social. Profesor de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la UCV. MSc en Administración Privada, doctor en Ciencias Sociales. Ha participado en la redacción de la Ley Orgánica del Sistema de los Seguros Sociales, Ley de Vivienda y Hábitat, Ley del Régimen Prestacional de Salud, Ley del Régimen Prestacional de Empleo, entre otras.

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