Señalan que el 70 % de los fondos aprobados llegarán a las 20 economías más grandes del mundo y al 3 % de los países más pobres
El Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó esta semana 650 millones de dólares para reactivar la recuperación económica a escala global y ayudar a los países que enfrentan deudas que impiden su desarrollo productivo.
Los recursos forman parte de un fondo de reserva que lleva el nombre de Derechos Especiales de Giro o DEG. Los representantes de 190 países que son miembros del FMI tendrán acceso a los fondos desde finales de agosto.
En este sentido, cada nación percibirá recursos que serán equivalentes a la cuota que aporta al FMI. Ello explica las diferencias que podrían existir en los montos que han sido calculados para cada país beneficiado con el programa.
Esta institución internacional no ejecutaba una medida de apoyo masivo a un sector o naciones desde la crisis financiera mundial que se registró en el año 2009, cuando efectuó el desembolso de 250.000 millones de dólares.
La inyección de recursos beneficiará a todos los miembros, abordará la necesidad de reservas a largo plazo, generará confianza y fomentará la resistencia y estabilidad de la economía mundial, asegura Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI.
Aproximadamente, el 70 % de los fondos aprobados llegarán a las 20 economías más grandes del mundo y al 3 % de los países más pobres, destaca la agencia de noticias Bloomberg.
“Los países ricos que reciben reservas de emergencia que no necesitan, deberían transferir esos recursos a los países en desarrollo que luchan contra la pandemia”, afirma Eric LeCompte, director ejecutivo de la organización Jubilee USA Network. A Venezuela le correspondería una asignación de 5.100 millones de dólares pero el FMI no le entregará los fondos motivado a que Estados Unidos, el principal accionista de este organismo, no reconoce a Nicolás Maduro como presidente legítimo de la nación.