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Guayana / Un gran desfalco llamado Serlaca

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En la empresa de laminación de aluminio Serlaca (Servicios de Laminación Compañía Anónima) el Estado venezolano invirtió millones de dólares, que nadie sabe donde fueron a parar. La planta, destinada a dar valor agregado al aluminio, nunca llegó a montarse.

Humberto Martí

El nombramiento de Gertrudis Márquez en la presidencia de CVG-Venalum, podría considerarse como “más de lo mismo” en la actual situación de la Corporación Venezolana de Guayana y sus empresas quebradas.

Márquez estuvo al frente de la nunca construida empresa de laminación de aluminio Serlaca (Servicios de Laminación Compañía Anónima), que nunca llegó a montarse, y cuyos equipos, fueron trasladados hasta Puerto Ordaz, maltratados y quedando inservibles. En Serlaca el régimen invirtió millones de dólares que nadie sabe donde fueron a parar. Se trata de una planta que prometía dar valor agregado al aluminio, pero que junto con el tercer puente sobre el Orinoco, nunca terminado,  solo quedan las pruebas del mas grande desfalco de la historia de un régimen que salpicó a medio mundo.

EL CASO MADURO

Pudimos conocer que tanto el FBI como la CIA, andan tras la pista de los “sponsors” de Julián Assange y del rockero  Roger Waters, del famoso grupo Pink Floyd de los años setenta, así como quienes pagan  a extranjeros para pedir la liberación del gordo bailón. Estos personajes que ni siquiera saben dónde queda Venezuela, buscan centimetraje o visitas en los medios y redes de internet que están embadurnadas con noticias falsas.

LA MUERTE DE QUERO

El fallecimiento de Víctor Hugo Quero Navas en las cárceles del régimen ha conmovido al país entero. El Observatorio Venezolano de Prisiones exigió la destitución e investigación del ministro para el servicio penitenciario, ya que la víctima se encontraba en desaparición forzada por más de quince meses.

INTERNET Y TV

Mucho ha cambiado la forma de ver televisión de los venezolanos. Internet llegó y cambió los hábitos de los compatriotas que cuentan con ese gran escape, un excelente medio a pesar de las dificultades, y en lugar de ir al cine por falta de carro o de gasolina, se disfruta desde casa, contratando cableras para tener un respiro o descanso. Igualmente los periodistas contamos con esta excelente herramienta tecnológica, que nos permite estar  al día con lo que pasa en el mundo y al instante, tal como ocurrió la madrugada del pasado 3 de enero, cuando millones de venezolanos pudimos ver en vivo como se llevaban a Maduro y su mujer.

LA FIEBRE DEL ORO

La producción agropecuaria en el Estado Bolívar bajó a los niveles más bajos. Grandes fincas como “La Vergareña” donde se producían millones de toneladas de maíz, así como ganado que se contaban por miles, se redujeron a su mayor expresión, y ni hablar del eje Upata, Guasipati, El Callao, Tumeremo, con una gran producción quesera y lechera, y toda clase de frutas y verduras. La mayor queja de los dueños de fincas, es que la “fiebre del oro”, los ha dejado sin mano de obra que prefieren aventurarse a las minas, donde existe una gran explotación y depredación de bosque y sabanas.

Llama la atención, de manera particular, el caso de la Sierra Imataca, en el sureste del estado Bolívar, amparada bajo el régimen de protección especial de Reserva Forestal, pero peligrosamente afectada por la actividad minera, que ha puesto en peligro más de mil seiscientas especies de aves que habitan esa importante formación montañosa.   

El problema de la minería se escapó de las manos del ´régimen, provocando toda una serie de calamidades.

LOS ESCOMBROS DE LA CVG

El dirigente político Hugo Maestre declaró, a propósito de la celebración del primero de mayo, que los guayaneses habían marchado sobre los escombros de lo que fueron las empresas básicas de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG) en el estado Bolívar. Sidor que con orgullo generaba empleo para más de doce mil trabajadores y producía 4,3 millones de toneladas de acero al año, fue asfixiada por la centralización y hoy produce muy poco.

“El primero de mayo no nos reunimos para celebrar una fiesta, sino para denunciar un sistema tan catastrófico que agota la paciencia del ciudadano y cuyo resultado es un empleo marginal con salario que no es sueldo, sino insulto a la dignidad humana”, señala Hugo Maestre.

EL AUTOR es licenciado en comunicación social egresado de la Universidad Católica Andrés Bello en el año 1977 y se desempeñó como gerente de información de la Corporación Venezuela de Guayana (CVG)