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Más detallitos del castellano

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El ridículo “aperturar” bancario, llegó para quedarse. El poderoso, claro y conciso verbo “abrir”, les parece fuera de moda

Rafael Marrón González

XI

CONCEJO “MUNICIPAL”

Cada vez que pienso que los documentos emanados de los Concejos (con “c”) venezolanos puedan ser leídos en países extranjeros de lengua castellana, me sonrojo.

No habrá una sola autoridad sensata que elimine esa redundancia absurda y ponga las cosas en su sitio.

La palabra “Concejo” (con “c”) significa, según el DRAE, ayuntamiento, corporación municipal, casa consistorial, municipio, y municipalidad, que es “ayuntamiento de un término municipal”.  Esto significa que Concejo Municipal, sería algo así como Municipio Municipal o Municipalidad Municipal, o Corporación Municipal o Ayuntamiento Municipal o Municipio Municipal de la Municipalidad. ¡Cómo para salir corriendo!

DARSE DE CUENTA Y DE GRATIS     

Estaba de los más relajado, en mi espacio favorito, escuchando a Plácido Domingo interpretar la inmortal canción de Simón Díaz, “Caballo Viejo”, cuando un “uno no se da de cuenta” me lanzó de la silla. ¡Cómo! ¡Repíteme el surco!, le dije a mi hijo. Eso no puede ser. Pero si es.

Allí, impreso para los siglos venideros, como un agravio español en formato digital, está, clarito como el agua, en una de las voces más portentosas del planeta: “Cuando el amor llega así, de esta manera, uno no se da de cuenta”.

Allí comprendí, y más tarde me lo certificó el amigo Reynaldo Armas con un “hubieron copleros recios” en su mejor Re mayor, que los que defendemos el idioma, luchamos contra inmensos molinos de viento.

Sin embargo, apreciado compatriota, revise su léxico mentalmente, y si encuentra un “darse de cuenta”, ¡elimínelo! Lo correcto, y más económico, es decir, “darse cuenta”. Cuando el amor llega así, de esta manera, uno no se da cuenta o ni cuenta(de que le vacían la cuenta). 

Igual consejo para “de gratis”, porque lo que no se paga es gratis, simplemente gratis, no “de gratis”. No se dice “hay cerveza o entrada o comida, de gratis”, sino “hay cerveza o entrada o comida, gratis”. Economice. Aunque “gratis” no existe nada, alguien lo paga.

“EL GOBIERNO NO NEGOCEA”

Así, como lo está leyendo, un calificado vocero gubernamental le declaró a la prensa: “el gobierno no negocea sus principios”. “Negocea”, con el nuevo verbo “enlutecer” que creó otro personaje, éste del mundo militar, junto con el “disulidar” del abogado Valverde, conforman la praxis lingüística de la “esperanza”. Pero bromas aparte, no diga negocea, ni enlutecer, ni disulidar, por mucha prosapia revolucionaria que posean. Lo correcto debe ser “negocia”, “enlutar” y “dilucidar”.    

CÓNYUGUE, TRAGIVERSAR,  DIFERIENCIA Y DESAVENIENCIA

Cuatro errores duros de matar. Hay que ver la pila de años que tiene la lingüística sudando la gota gorda para que entre en las neuronas que se dice cónyuge, tergiversar, diferencia y desavenencia.

Pero no hay manera. El “cónyugue tragiversa la difereriencia con desavenencia”, debe ser, correctamente expresado, (repita conmigo): el cónyuge tergiversa la diferencia con desavenencia.

ACCESAR               

Con la era del computador llegaron nuevos términos al castellano, completamente válidos, algunos por ser técnicos y otros porque no tienen sustituto en castellano. Pero en el caso específico del verbo “accesar”, es un neologismo innecesario, que no enriquece sino ridiculiza el idioma, porque nosotros tenemos al noble “acceder” de rancia prosapia castellana para echárselo embotado al advenedizo “acceder”.

Una tarde fui invitado a conversar con un grupo de jubilados, y la persona que fungía de jefe de la asociación, ante mi inquietud sobre un delicado asunto, me respondió que no podía darme una copia del documento solicitado porque no había podido “accesar fotocopiadora”. Le quedó redondito el disparate. El verbo “acceder” significa, según el DRAE: Consentir, aceptar, admitir, transigir, ceder, aprobar, y tener acceso,que es lo que pretende significar “accesar”.

La RAE aceptó el verbo “accesar”, con la definición de “tener acceso a algo”, especialmente a datos informáticos. Sin embargo, insisto en usar en su lugar “acceder”. Pero. ¿cómo se hace ante una avalancha? Apartarse y sobrevivir sin amargura.

Allí tenemos como ejemplo, el ridículo “aperturar” bancario, que llegó para quedarse.

¿Va a aperturar una cuenta?, me pregunta una carajita emperifollada en una taquilla solitaria de un banco semi quebrado. Le respondo socarrón, ¿por qué, mejor, no me la abre?   

 El poderoso, claro y conciso verbo “abrir”, les parece fuera de moda. Continuará.   

EL AUTOR es escritor, poeta, historiador, docente y comunicador social. Autor de varios libros. Es, además, el presentador oficial del noticiero estelar de Washington TV.

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