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Cada cual habla como quiere, pero no lo haga en castellano

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El inventor de la dinamita se llamaba Alfredo Nobel (se pronuncia nobél en sueco, y así se recomienda en español), pero está muy extendida la pronunciación llana,  Nóbel y escribimos Nobel

Rafael Marrón González

XIV

Tiene razón aquel amigo que me espetó media arrecho, que  cada quien tiene el derecho de hablar como le da la gana, o “como mejor le sale”, y si los mexicanos dicen “méndigo” y los españoles “vídio”, aunque la Academia registra “video”, nosotros también tenemos derecho a decir cualquier barbaridad que se nos ocurra.

Pero resulta que el idioma castellano es una de nuestras lealtades comunes, de esas que conforman lo que se ha dado en llamar identidad nacional, que juro que no existe, y es la tarjeta de presentación de nuestra personalidad. Y cuando usted suelta un “íbanos” descalifica a todos los venezolanos, por ello me caliento. Además, si otro se lanza por un barranco, dudo mucho que usted lo imite… aunque debiera.  Dicen que loro viejo no aprende a hablar, pero es por loro, amigo, no por viejo. Y, sabe, me preocupa la juventud, no usted. De nada.    

ENCUARTELAR, ENFEAR

No se rían, no estoy exagerando. Las masivas declaraciones públicas de personeros gobierneros de los días siguientes a los sucesos del recordado 11 de abril en Caracas, han sido prolíficas en barbarismos, intelectuales (como aquello de que si todos pensamos que estamos bien, estaremos bien)  y lingüísticos.

Un jefe policial defendía la inacción de sus subalternos explicando que “viendo por los acontecimientos, que la cosa estaba peligrosa, se tuvieron que encuartelar”, como si estuviera en México o en Honduras. Y otro sujeto extremista, erigido en arcángel de la paz, nos manifestaba que “las actitudes violentas “enfeaban” la imagen de la ciudadanía”. Para que no se vayan a convertir en banderas revolucionarias, es bueno aclarar que la revolución trata de cambiar para mejorar, y por lo tanto todo retroceso, así sea verbal, es reacción. ¡Revolucionario que estás dispuesto a verter la sangre (de los demás) por la patria, si no eres mexicano u hondureño, no digas encuartelar ni enfear, sino acuartelar y afear!

Mira que revolucionario que provoca risa es payaso.

NOBEL Y NOVEL 

El inventor de la dinamita se llamaba Alfredo Nobel (se pronuncia nobél en sueco, y así se recomienda en español), pero está muy extendida la pronunciación  llana,  Nóbel y escribimos Nobel. Pero donde si no transijo, es con la definición de los artistas principiantes, que he escuchado pronunciar de la misma manera, acentuando incorrectamente en la primera sílaba: nóveles. Lo adecuado es novel (novél), artista novel o artistas noveles.

¿PODRIR O PUDRIR, PÚTRIDO O PODRIDO?

Ambas formas son correctas, pero la Academia se inclina por “pudrir”, pudro, pudres, pudre, pudrimos, pudrís, pudren, para evitar analogías con el verbo “poder” en la conjugación del copretérito podría, podrías podríamos, podrían, etc., por ello se debe conjugar pudría, pudrías, pudríamos, pudrían, etc. La forma “podrir” se utiliza en la forma compuesta con el verbo haber: he podrido, has podrido, ha podrido, hemos podrido, habéis podrido, han podrido, etc. Y pueden usarse ambas formas, podrir y pudrir, en la conjugación de los tiempos pretérito, futuro y pospretérito: pudrí o podrí, etc.; pudriré o podriré, etc., y pudriría o podrirías, etc.

SUIDÁ, SUIDADANO Y SUIDADANÍA:  

Hasta una canción se le ha escrito a este difundido error. “…Y digo la suidad por la ciudaaaad”. Esta pronunciación viciosa se la he escuchado a prominentes líderes de acontecer político, económico y social del país, además de a sesudos profesores universitarios. Parece que existe una conformación natural que impele los labios hacía adelante en forma de trompa, para decir sui-dá, porque nadie que diga suidá, puede terminar en “d” la palabra. El esfuerzo para decir suidá es mucho mayor que el que se requiere para ciudad.

Un ejercicio elemental para corregir este dislate, consiste en repetir tantas veces como sea necesario para grabar el sonido en la memoria, la sílaba ci-u: ci-u, ci-u, ci-u-dad. Ci-u-ci-u-ci-u-dad, ci-u-ci-u-ci-u-da-da-no, ci-u-ci-u-ci-u-da-da-nía. A la orden.

PERÍODO Y PERIODO       

Tuve una maestra de primeras lecturas allá en mi pueblo, que juraba y así nos enseñaba, que estas dos palabras tenían significados distintos: período, acentuado, se refería a espacio de tiempo; y periodo, a la menstruación de la mujer. Mi pobre maestra se murió enseñando este error que todo el pueblo asumió sin chistar. La realidad es que es la misma palabra con dos formas de pronunciarla, ambas aceptadas por la Academia, y su traducción es espacio de tiempo. Por razones eufónicas doy preferencia a período. ¿O será que la influencia de la maestra persiste y cuando oigo periodo lo relaciono con toallas sanitarias femeninas? 

Continuará.

EL AUTOR es escritor, poeta, historiador, docente y comunicador social. Autor de varios libros. Es, además, el presentador oficial del noticiero estelar de Washington TV.

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