Katiuska en ruso significa “bota de goma”. Rasputín, por ejemplo, le decía a la Zarina: -“Ponte las katiuskas que te voy a llevar a conocer el río”. En castellano los nombres propios también están sujetos a las normas.
Rafael Marrón González
XVIII
…Y dale con los detallitos en el castellano de la cotidianidad
Uno de Lope de Vega, el Fénix de los ingenios: “Escribo por el arte que inventaron/ lo que elvulgar aplauso pretendieron/ porque, como los paga el vulgo/ es justo hablarle en necio para darle gusto”. Provoca dedicársela a la RAE que no hay blasfemia que no certifique como regionalismo.
Le envíe a la RAE dos palabras de impecable necesidad en la actualidad: “Aduldolescente”, que define a los adultos que continúan actuando como adolescentes sin prefrontal, viviendo con los padres y votando por socialistas. Y “Evolucionario”, de impecable raíz, que es lo opuesto a “revolucionario”, que destruye para reconstruir. La RAE me respondió que ella era una notaría que registraba las palabras con comprobado uso general, por lo menos durante los últimos siete años. Sin embargo a Rafael Caldera le aprobaron “millardario” de manera espontánea porque era presidente. Así que pelé. Pero allí se las dejo.
PALABRITAS A CONSIDERAR
Sin agotar el tema, ni pretender hacerlo, hay que tomar en cuenta: “Queramos” (no es querramos, aunque si se dice querremos); “octogenario” (de octo: ocho. No es correcto octagenario); “exiliado” (de exiliar. Exilado es un galicismo).
Güiria, vergüenza y halagüeño, así como cigüeña, Marigüitar y güelefrito (entre otras) se escriben con diéresis. Recuerden, la diéresis es un signo obligatorio que hace la diferencia, por aquello de “sinvergüenza”. Por eso los políticos ídem se hacen los locos.
A propósito, “ídem” viene de “idéntico”, como “identidad”. No es una palabra inglesa, como muchos creen que es “ítem” (renglón), que se pronuncia como se escribe, y no “aitem” como su par extranjero. O “iceberg”, que no se pronuncia “aisberg”.
Ya es hora de dejar de pronunciar “restaurant” o el pavoso “restoran”, porque “restaurante” es palabra castellana certificada por la Academia.
¿Por qué “delicatesses” (francés) y no “exquisiteces”, de rancia prosapia castellana?
No diga petrolio, es petróleo (¿por qué no dice huelga petroliera, si pronuncia petrolio, ah?).
Recuerde que el pretérito del verbo “pelear”, se conjuga: pelee, peleaste, peleó, peleamos, peleasteis, pelearon. Se conjuga como el verbo “amar”. Así que mosca con eso de pelié, peliaste o pelió.
Porque usted no dice ni loco, amié, amiaste, amió o amiamos. ¿Se entiende otra cosa, verdad?
Y, no olvide que “ese bicho si es pelión” es “ese bicho si es peleón”.
En castellano las palabras se pronuncian tal se escriben, así que “magíster”, “colage” y “performance”, se leen tal cual, no se le ocurra “máyister”, “coláye” ni “performanss”, porque no.
Y “whishy” se escribe “güisqui”, aceptado por la Academia. En vaso corto con una gruesa piedra de hielo. Ni se le ocurra encocacolarlo. Cuando mucho ensodarlo, pero poco.
Algún día desaparecerá por aburrida la pronunciación a la inglesa de marcas comerciales y digamos como el castellano manda, por ejemplo, firestone, güite lével o god year, entre otras.
Una vez dije en Zanjón Hondo, que usaba jabón “lifeguard” y me cayeron los cultos encima, gritándome al unísono: ¡¡¡laifgard!!!!, y luego continuaron hablando de soberanía, como si nada.
Mucho cuidado debemos tener con aquellas oraciones en las que usamos vocablos que contienen una idea en plural, por ejemplo: gente, multitud, pueblo, grupo, manifestación, etc., cuyo complemento debe permanecer en singular: “Acudió la gente en tropel y recibieron su ración”. Lo correcto es “…y recibió su ración”. “Pueblo de Caracas sigan adelante”, es, “… sigue adelante”. Este error se desliza comúnmente, por descuido, en oraciones largas, como: “La gente de nuestra comunidad que siempre nos ha dado su apoyo tanto en las buenas como en las malas, tienen hoy el deber moral de seguirnos ayudando”, lo adecuado es: “…tiene hoy el deber moral…”.
LOS ACRÓNIMOS TIENEN LOS MISMOS DEBERES
¿Qué es acrónimo? Pues, la palabra nueva que surge tomando las iniciales, o más letras, de un nombre, es un acrónimo, como PDVSA, de Petróleos de Venezuela Sociedad Anónima; que usted no pronuncia P.D.V.S.A., sino Pedevesa, es decir, es una nueva palabra. Como “GACOCOS”, de Grupos de ambiciosos cohesionados por la codicia. O “FE”, que significa “falta evidencia”.
Lo incluyo porque los acrónimos, sobre todo los derivados de la combinación de iniciales y otras letras, están sujetos también a las normas generales del castellano.
LOS NOMBRES PROPIOS TAMBIÉN ESTÁN SUJETOS A LAS NORMAS
Los venezolanos tenemos nuestra propia manera de ser nacionalistas, detestamos lo extranjero, sobre todos la inversión que crea fuentes de trabajo, pero para ponerles nombres foráneos a nuestros hijos somos unos perfectos ciudadanos del mundo. Y allí está la verdad. Odiamos todo aquello que no somos capaces de emular. Apabulla el gentilicio la cantidad de williams, márgarets, roberts, ronalds, wilfreds. Y johnes, janets, jennys, y etc., que venezolanamente protestan contra el imperialismo yanqui.
Pero donde ponemos la cómica es en la manía de pronunciarlos en gringo londinense. La muchacha se llama Janeth, y así fue inscrita en el Registro, y así aparece en su cédula de identidad, pero para llamarla, no le dicen Janeth, sino: ¡Yaneddd, ven a meterle a la pápa! ¿Qué les parece? Todo un rotundo nacionalista confeso, llamado impropiamente Wilfred, bautiza a la hija Jenny y lo pronuncia Yennnny. No utilizan Yeny o Yané, que en todo caso serían las versiones castellanas de estos gringuismos, así como Güilian. Comprendo que llamarse Jon es muy feo, pero Yon no está tan mal, si es que no les gusta el Bíblico Juan. Y dígame los mikeles.
El único que conocí que usaba este nombre castellanizado fue el sacerdote Mikel de Viana, que solía usar su historia familiar como ejemplo de la falsedad del destino manifiesto invocado por demasiados inservibles.
El que si fue un acierto incontrovertible es el nombre del concejal del MVR, ex convicto por homicidio, filmado disparando desde el Puente Llaguno contra la manifestación pacífica del 11 de abril. El tipo se llama Derringer (debidamente pronunciado derrinyer, por supuesto). ¡Visionario el padre, no!
Una vez le dije a una hermosa joven (para mi todas los son) cuyo nombre es Katiuska, que en ruso su apelativo significa “bota de goma”. Rasputín, por ejemplo, le decía a la Zarina: -“Ponte las katiuskas que te voy a llevar a conocer el río”. Pero le aclaré, a toda prisa, por supuesto, que eso era en Rusia, porque aquí “en nosotros” significa “mujer cuya mirada enciende de luceros el firmamento”, y punto. Seré bruto.
VERBOS DEFECTIVOS
Defectivo deriva de defectuoso, mal hecho, tuñeco, y así son estos verbos, defectuosos, porque no se conjugan en todos los tiempos. Como aterir (sentir un frío intenso o morirse de frío). Solo se conjuga en las formas cuya raíz lleva la vocal “i”.
Empedernir: (endurecer el corazón o el ánimo). Se usa mucho en el participio (empedernido) y las formas con la raíz “i”.
Concernir (ser de la incumbencia o afectar a alguien o algo). Solo se usa en las terceras personas del singular y del plural.
Incumbir: (corresponder a alguien, o ser responsabilidad suya). Solo se usa en las terceras personas del singular y del plural. Disculpen el fastidio. Continuará.

EL AUTOR es escritor, poeta, historiador, docente y comunicador social. Autor de varios libros. Es, además, el presentador oficial del noticiero estelar de Washington TV.


