Rafael Marrón González / V
Un amigo verdaderamente especial del Libertador fue Joaquín de Mier, porque lo fue siendo español, y en el momento en el que más se necesitaba, en la desgracia. Puso su hacienda San Pedro Alejandrino a disposición de Bolívar,
Rafael Marrón González / V
Joaquín de Mier puso a disposición de Bolívar su bergantín ¨Manuel¨, su carruaje, su hacienda San Pedro Alejandrino, suministró víveres y vino para la mesa del ilustre huésped, y cerró sus ojos al morir. A cambio solo obtuvo la gratitud de infinitas generaciones de amantes de la nobleza y de la libertad, y un mechón de cabellos del gran hombre, que generosamente donó a Venezuela.
El abate De Pradt
En 1815 aparecía publicada en París la obra del abate De Pradt, antiguo arzobispo de Malinas, Bélgica, “Des Colonies et de la révolution actuelle de l’Amérique”, en la que defendía la desaparición del fenómeno colonial y vaticinaba la emancipación de la América española; entendía el famoso abate que las violencias de la conquista habían engendrado las violencias de la guerra separatista. En su Carta de Jamaica, Bolívar expresa: “Mr. de Pradt ha dividido sabiamente a la América en quince o diecisiete Estados independientes entre sí, gobernados por otros tantos monarcas. Estoy de acuerdo en cuanto a lo primero, pues la América comporta la creación de diecisiete naciones; en cuanto a lo segundo, aunque es más fácil conseguirla, es menos útil; y así no soy de la opinión de las monarquías americanas”. Bolívar escribe al abate De Pradt manifestándole su profunda admiración y es notable la sumisión intelectual de Bolívar, demostrada en las cartas que siguen, aunque según el Diario de Bucaramanga le expresara a Perú de Lacroix en Mayo de 1828: “El Abate de Pradt ha querido profetizar y sus equivocadas predicciones políticas le han perjudicado echando algunas manchas sobre su reputación: sin ellas sería un sabio; pero será siempre un hombre célebre y un gran escritor”.
Guayaquil, 14 de junio de 1823.
“Illmo. Sr. De Pradt, Antiguo Arzobispo De Malinas: Illmo. señor: Mi corazón ha rebosado de gozo al recibir de V. S. I. la honrosa carta que Mr. D’Esmenard ha tenido a bien dirigirme desde Bogotá. Mucho tiempo ha que yo ansiaba por la dicha de entrar en comunicación con el más digno de los prelados del siglo XIX; pero mi ventura ha sido muy superior a mi deseo: V. S. I. se ha dignado colmar la medida de su bondad para conmigo; su carta es el monumento más glorioso de mi vida; ella graba mi nombre en las tablas del templo de la Memoria con ese buril incomparable que hace resplandecer cuanto toca. Si yo tuviese algo de común con un gran príncipe imitaría el dicho de Filipo, y me diría a mí mismo, mí felicidad no es haber nacido, sino haber venido al mundo cuando existía De Pradt, porque él da la inmortalidad a todo lo que su pluma escribe. Acepte V. S. I. la gratitud ilimitada que debo al defensor y maestro del Nuevo Mundo, al que me ha prodigado honores exorbitantes suponiéndome bienhechor del género humano. La inexorable pluma de V. S. I. no ha sido jamás detenida en su vuelo hacia la verdad; así era el destino de V. S. I. combatir y sufrir como los héroes y los mártires. Nada era más natural que la persecución contra aquel que, despreciando el poder de los tronos y de los ejércitos, ha proclamado la verdad entre los cortesanos y defendido la libertad entre los cosacos. Semejante V. S. I. al sabio ideal, se ha mantenido firme sobre los montones de ruinas que ha aglomerado en Europa el despotismo. Sírvase V. S. I. recibir con agrado este testimonio cordial de mi entusiasmo, arrancado, antes de ahora, por la lectura de sus escritos resplandecientes de luces y fulminantes contra los tiranos. Mr. D’Esmenard ya ha sido recomendado por mí al poder ejecutivo; no he tenido la fortuna de conocer a este distinguido caballero, cuyo trato me habría sido muy ameno, particularmente al entretenerme con él sobre el Arzobispo de Malinas. Aprovechando esta oportunidad me tomo la libertad de escribir a Mr. D’Esmenard, suplicándole tenga la bondad de dirigir a V. S. I. esta carta que no es la primera, y sí la cuarta. Hace algunos días que me atreví a ofrecer a V. S. I. un retrato mío, llevado a Europa por el caballero Tabara que salió de este puerto. Espero V. S. I. tendrá la bondad de mirar con indulgencia esta expresión de mi distinguido afecto hacia V. S. I. Si V. S. I. desea venir a visitar nuestros espesos bosques y vastas soledades, no es menor la viva impaciencia que me anima por hacer un viaje a Europa para ir a recibir, como Franklin, la bendición, no de un filósofo, sino de un apóstol de justicia y libertad, de V. S. I., digo. Sírvase V. S. I. acoger con los sentimientos de su bondad, los testimonios más sinceros de admiración por V. S. I. de quien soy atento obediente servidor”.
Chancay, 15 de noviembre de 1824
“Al Antiguo Arzobispo De Malinas El Señor Abate De Pradt. Illmo. señor: “Es una fiesta para mi corazón la recepción de una carta de V. S. I. Semejante a un amante tierno y ardiente devoro con una impaciencia mortal los instantes que me retardan los sublimes caracteres de su mano, y cuando los veo, mi pecho palpita de gozo, me parece que espero una sentencia benigna del oráculo. Perdone V. S. I. estas hipérboles que son en mí para con V. S. I. realidades. El señor Tabara ha tenido la bondad de poner en mis manos la bella carta de V. S. I. de marzo en París. Mi gratitud por las continuas bondades de V. S. I. es sin término, y acéptela V. S. . I. como la expresión entrañable del hombre que más le admira y ama en todo el mundo. ¿Por qué el tiempo no ha roto con V. S. I. sus leyes devoradoras? ¿Por qué V. S. I. no es siempre joven para que viniese a América a ser nuestro legislador, nuestro maestro, nuestro patriarca? ¡Qué no sería V. S. I de nosotros!! V. S. I. me habla de los reveses de su fortuna. ¿No podrá un mundo entero remediarlos? Es el oprobio de la Europa la desgracia de V. S. I. como es el deber de la América poner un término a ella. Yo, como representante y jefe de dos pueblos americanos, me creo obligado a llenar una parte de este deber. Desde luego puedo ofrecer a V. S. I. sobre mi fortuna privada una pensión de tres mil duros al año, que V. S. I. me honraría infinitamente si se dignase de aceptarla; y si V. S. I. pudiese tener la bondad de trasladarse a América, todo lo que yo poseo sería del dominio de V. S. I. y un techo nos pondría a cubierto a ambos. El día afortunado que V. S. I. pusiese los pies en el mundo de Colón, me parecería ver a Mentor pisando las riberas de Itaca. ¡Oh, cuántos Telémacos encontraría V. S. I. en este nuevo Universo que querrían aprender la sabiduría de sus labios!! La guerra de América está al terminarse: la victoria ha seguido los pasos del ejército unido; parece que la suerte está decidida a coronar nuestros esfuerzos por la libertad. Regocíjese V. S. I. de haber sido el fausto nuncio de los arcanos del destino. Soy, con la mayor veneración, de V. S. I. su primer admirador”.
Lima, 22 de marzo de 1826
Illmo. Señor De Pradt, Antiguo Arzobispo De Malinas. París. Monseñor: “He recibido con inmensa satisfacción una carta de V. S. I. de fecha 4 de junio del año pasado, y también he recibido un folleto del mes de agosto intitulado «Congreso de Panamá». La bondad de V. S. I. es superior a todo lo que se puede concebir. Si las dimensiones de la América son colosales, el genio de V. S. I. se ha ensanchado y elevado para proporcionarse a su asunto. Yo repetiré siempre que mi gloria es haber sido contemporáneo de De Pradt, y mi felicidad haber visto sus escritos: ellos pagan lo pasado y me aseguran una eternidad. Más dichoso que Alejandro, yo tengo un filósofo sublime por historiador en lugar de aquel mentiroso poeta de Quinto Curcio. Por tanto, reciba V. S. I. todas las expresiones de un sentimiento que no tiene límites y que se confunde entre el gozo y la gratitud. Me tomo la libertad de dar las gracias a V. S. I. por haber querido aceptar una demostración de mi parte, cuando esta misma demostración sería rechazada del soberano más poderoso: esta preferencia honra a V. S. I. y a mí me colma de gloria; ella dice, De Pradt no teme a la censura porque es incorruptible, y Bolívar es incapaz de corromper a sus amigos, porque nada puede pretender que no sea justo. Tal idea me envanece más que los favores que la fortuna me ha concedido. Usando, pues, de la confianza que V. S. I. ha querido admitirme, remito las órdenes necesarias para que se paguen a V. S. I. en Londres, sobre una renta de mi propiedad patrimonial, la miserable suma de tres mil pesos anuales, desde el año de 25 en adelante. V. S. I. deberá recibir desde luego la pensión del año pasado y la de éste; y por lo mismo, a principios del año 27 podrá V. S. I. exigir la del venidero. Tengo el sentimiento de no saber aún a quién debo dirigirme fijamente con esta mira, porque el principal arrendador de mis minas, Mr. Cochrane, ha muerto en Caracas; pero la compañía de minas de Bolívar debe responder del contrato. La adjunta dirá a V. S. I. su dirección. Tengo. Afmo. respetuoso servidor. BOLÍVAR”.
Amigos y enemigos, lealtad y traición, amor y odio, pasiones sustantivas del espíritu humano que en el caso de Bolívar llegaron a tocarse por exceso, en un entrelazado laberinto de desconfianza que crea la más impresionante soledad, y sí en Bogotá Luís Vargas Tejada repartía entre los conspiradores su sexteto que incitaba al magnicidio: ¨Sí a Bolívar la letra con que empieza / y aquella con que acaba le quitamos/ Oliva de la paz símbolo hallamos. Eso quiere decir que la cabeza/ del tirano y los pies cortar debemos/ si es que sólida paz apetecemos¨; en las iglesias de Lima se rezaba en Coro: ¨De Ti viene todo/ lo bueno Señor. Nos diste a Bolívar/ Gloria a Ti Gran Dios¨. Todavía hoy en día se insulta y calumnia la memoria de Bolívar, para ensalzar por contraste a algún personaje histórico particular de alguna región o país liberado por su genio, sin ningún rigor histórico. Bolívar fue la última propuesta geopolítica de envergadura de la América Hispana: La Gran Colombia. Continuará.

EL AUTOR es escritor, poeta, historiador, docente y comunicador social. Autor de varios libros. Es, además, el presentador oficial del noticiero estelar de Washington TV.
@RafaelMarronG

