,

El premio “Ortega y Gasset” y Teodoro Petkoff

El premio Ortega y Gasset es un reconocimiento a las luchas del pueblo venezolano que resiste, que se opone a una camarilla que controla el poder en Venezuela


Víctor Hugo D’Paola

Cae la República española y Franco gana la guerra con el apoyo de los fascismos italiano y alemán. El exilio es lo único que le queda todavía a mucha gente, entre ellos intelectuales y filósofos que se marchan de España. América Latina es uno de los lugares del mundo donde van, así México, Buenos Aires y Caracas reciben a estos intelectuales y les dan trabajo en distintas universidades. Recuerdo que siendo muy joven leía “Últimas Noticias”, cuando este periódico lo dirigía Nelson Luis Martínez y valía la pena leerlo. Allí escribía un señor llamado Eduardo Ortega y Gasset. Me enteré que éste era hermano de José Ortega y Gasset, filósofo español que también había abandonado su país. En 1945, con el fin de la guerra mundial, Don José regresó a España donde vivió hasta 1956 cuando murió. Su presencia en tierra española generó una polémica, lo atacaron desde distintos lados por haber regresado cuando la dictadura franquista aún estaba en el poder.

Lo acusaban de haber estado en silencio todos esos años, lo que le convenía al régimen franquista. Eran duros con él los comunistas, que no le perdonaron nunca a Ortega haber dicho: “ser de la izquierda es, como ser de la derecha, una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir para ser un imbécil”. Es verdad que el maestro se refugió en el silencio, en un “agujero negro” en sus últimos años, pero también es verdad que aunque ya no era el mismo, utilizó su tiempo en dar clases, en realizar una importante investigación filosófica sobre Leynisb, escribió un interesante libro sobre Velásquez. No es lo mismo pararse media hora ante “Las meninas” admirando la obra del pintor magnífico, que escribir una obra completa sobre este genio de la pintura que fue Velásquez. También creó y todavía existe “La Revista de Occidente” que fue refugio de los intelectuales españoles bajo el fascismo. Es verdad que Franco permitió que el filosofo viviese dentro de España, lo que motivó el ataque de los comunistas, olvidándose que Pasionaria vivía a unos pasos del Kremlin, viviendo del estado soviético, sin importarle mucho los crímenes de Stalin. Con el tiempo las cosas toman su verdadero lugar en la historia. Ortega y Gasset es reconocido como el gran filósofo español del siglo XX, como dice uno de sus biógrafos, Gregorio Morán: “su talla intelectual no ha sido superada”. Tuvo discípulos de la talla de José Gaos, viviendo en México la tragedia del “trasterrado” como él decía; también el gran filósofo Juan García Bacca –estuvo exiliado en Venezuela, trabajando para la UCV-, quien dijo que había que volver a Ortega como a un manantial, así como se había vuelto en su momento a los filósofos griegos pre-socráticos. La izquierda moderna, no lo desprecia. Albert Camus, que enfrentó a Sartre y a los comunistas, lo consideró como un gran pensador. La obra de Ortega y Gasset muestra la importancia del premio que lleva su nombre y que ahora le ha sido otorgado a Teodoro Petkoff.

[quote_box_right]»En este país bajo la bota militar quedan muy pocos medios de comunicación de opinión libre”[/quote_box_right]

Petkoff no sólo es un político activo, también es un intelectual, su fama va más allá de nuestras fronteras. Luchador social, creador de un partido político que pudo tener mejor destino, escritor de varios libros que han contribuido al debate universal de la izquierda: “Checoslovaquia”, “Proceso a la Izquierda”, “Las dos Izquierdas”, uno con título gramsciano: “Del optimismo de la voluntad…”. Parlamentario de elocuencia magnífica, profesor universitario con invitaciones a dictar conferencias en distintas universidades del mundo.

Miguel Ángel Capriles (hijo) tenía dos periódicos, “Últimas Noticias” de gran circulación en sectores populares y “El Mundo” de escasa pegada. Le proponen a Teodoro ser director de “El Mundo”. Acepta. El periódico sufre una transformación, sus titulares, sus manchetas son oportunas y de gran inteligencia, pero sobre todo los editoriales de primera página, donde Teodoro hace de “El Mundo” un órgano de opinión política, necesario en un país donde el chavismo controla casi todos los medios. Chávez no soporta esto y presionó a la Cadena Capriles para que sacaran a Teodoro y así lo hicieron. Ya Teodoro estaba tocado por la vena periodística y decide fundar su propio medio, “Tal Cual”. Éste ha sido un medio para la educación, para la denuncia, para la defensa de los derechos humanos. Si no existiera “Tal Cual” habría que inventarlo. En este país bajo la bota militar quedan muy pocos medios de comunicación de opinión libre. Solo “El Nacional”, “El Nuevo País”, “La Razón” y el propio “Tal Cual”.

El hombre fuerte del régimen, Diosdado Cabello, decidió acabar con “Tal Cual”, para eso usa a la Fiscal General de la República. Contra “Tal Cual” ha habido multas, juicios a sus directivos, entre estos a Teodoro. Se le obliga a presentarse en forma humillante ante un tribunal, se le prohíbe salir del país. Es la pelea de la inteligencia contra la barbarie. Teodoro es un brillante escritor, Diosdado puede ser un burócrata pequeño con todos los poderes del estado chavista . El intelectual obtiene el premio, tiene amigos en el exterior de la talla intelectual y moral de Felipe González y Mario Vargas Llosa, quienes lo representaron en el acto del premio Ortega y Gasset, que es un reconocimiento a las luchas del pueblo venezolano que resiste, que se opone a una camarilla que controla el poder en Venezuela.