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Crónicas Bolivarianas: Mr. Trump es un malson

Donald Trump

Sería la versión gringa de un Chávez, q.e.p.d., cualquiera, en lo de putañero, según “Las Muñecas de la Corona” de Ibéyisse Pacheco


O.E.

Más gráfico llamarlo, “putero” (DRAE) y más gráfico, todavía, adjetivarlo con su nombre, apellido, cédula de identidad y partida nacimiento: “putañero”. Porque si, uno, se limita a afirmar:  “!Caramba! ese Donald Trump,  nos ha salido malson” por muy educados que resultemos, la gente se queda sin entender.

Donald Trump, es un macho, machote, que gusta de relacionarse con prostitutas y por ende, “putañero”.  Por si fuese poco, “sirvientero”,  porque, es propenso a abusar de modestas domésticas. El gentío debe saber a qué atenerse.

No somos nosotros quienes lo aseguramos. Basta referirnos a las publicaciones de ayer, viernes, de la prensa de EE UU, alrededor del controvertido Presidente. La primera, con motivo del lanzamiento, el martes próximo, de las Memorias de James B. Comey, exdirector del FBI y la segunda, por el supuesto soborno al señor,  Dino Sajudin, portero de la Trump Tower, para que “cerrara el pico” sobre el hipotético amorío – “empreñamiento” incluido- con una camarera de la mencionada torre.

Comey, ha ofrecido un adelanto para promocionar la venta de su libro “Una mayor lealtad” (A higher loyalty): Trump, vive aterrorizado con la investigación del llamado “dossier ruso”. Supuestas evidencias  de haberse trenzado, una noche loca, en orgía con varias prostitutas, en su hotel de Moscú. La posesión de ciertas videograbaciones, explicarían el posible chantaje de Putin – no menos indecente- contra  su colega norteamericano.

Total, que el “míster”, en materia de prostitutas, acoso sexual contra trabajadoras, colusión con potencias extranjeras, entreguismo a estas últimas, nepotismo, prácticas antidemocráticas, corrupción -porque  también lo acusan de guisador- sería la versión gringa de un Chávez, q.e.p.d., cualquiera (en lo de putañero, ver “Las Muñecas de la Corona” de Ibéyisse Pacheco).

Nos replicaría el “todavía” residente de la Casa Blanca:

  • … de lo primero ¡quizás! pero, por lo menos, yo, no las pago con dinero de  la Tesorería Pública, además, narcotraficante, tampoco soy.