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El Estado Bolívar merece atención / Opinión

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El Arco Minero del Orinoco sirvió para que, desde la Presidencia de la República, Maduro pasara a ser jeque del oro, repartiendo minas a diestra y siniestra

Humberto Martí Espina

 Ya la gente ha perdido la capacidad de asombro ante la cantidad de fechorías y desfalcos que se han cometido en  el estado Bolívar y sus riquezas, donde son muy pocos los detenidos amparados por padrinos políticos o empresariales,  y que se ha acentuado desde 1998  desde entonces para multiplicarse hasta la fecha actual, donde vemos a una gobernadora del estado Bolívar, Yulisbeth García, mejor conocida popularmente como “la tata” apodo  que recibió de sus coterráneos upatenses, donde fue alcaldesa. 

Ciudad Guayana, una ciudad olvidada y abandonada a su suerte con gobernadores militares como Rangel Gómez, electo en tres oportunidades consecutivas por el CNE y no por el pueblo, al igual que ocurrió en toda Venezuela…

Durante veintisiete años hubo reacomodo empresarial, un sector no todos, con los gobernantes de turno para lograr los favores de su majestad el gobernador que amasó fortuna, quien de vez en cuando da sus vueltecitas para saber  cómo están sus intereses.

Los veintisiete años de regímenes chavo-maduristas en Bolívar, todos los militares y civiles que pasaron por las empresas básicas de Guayana vinieron a enriquecerse y largarse

El Arco Minero del Orinoco sirvió para que, de la Presidencia de la República, Maduro pasara a ser jeque del oro, repartiendo minas a diestra y siniestra, y hasta se comió un “bistec” bañado de oro en Turquía, y lo publicaban como si fuese una gracia, y en Venezuela mucha gente comiéndose un cable.

 Consideré hacer este preámbulo, porque en esta Ciudad Guayana que está rodeada de agua por el norte y por el sur también cuenta con el lago artificial más grande del país, pero a todos ellos solo les interesaba enriquecerse.

Allí tenemos al expresidente español Jose Luis Zapatero, a quien la policía española le localizó documentos que confirman negocios directos con el ministro de minería del régimen Héctor Silva, para explotar “Lamina Colombia” en el Arco Minero del Orinoco, entre muchos negocios que hizo durante los veintisiete años de régimen.

Ciudad Guayana de ser un emporio industrial, pasó a ser una ciudad deshabitada, sin construcción, sin empleos para profesionales y trabajadores, solo quedan las quebradas empresas básicas, siendo el comercio de los chinos y talibanes que se han multiplicados, porque el ciudadano común ha quedado solo para alimentarse.

CIUDAD GUAYANA ESTÁ MINADA DE GRANJAS DE BITCOIN

De muy buena fuente, pude informarme que Puerto Ordaz y San Félix, están minadas de granjas de bitcoin, que consumen mucha electricidad y quizás son una parte de los continuos apagones en todas las urbanizaciones y barrios de la ciudad donde tiene estas granjas de Bitcoin.

Aunque no soy un experto en la materia, este negocio mueve millones de dólares, y me explicaron que una sola computadora produce 800 dólares, y en distintos estados han sido detectadas estas granjas.

 El aumento de este tipo de granjas electrónicas que convierten energía barata en fortunas, se ha expandido por todo el país, y según mi fuente, hasta en las instalaciones de las represas que son zona militar, hay una gran actividad millonaria de este tipo.

EL AUTOR es licenciado en comunicación social egresado de la Universidad Católica Andrés Bello en el año 1977 y se desempeñó como gerente de información de la Corporación Venezuela de Guayana (CVG)