En México la palabra «fríjoles» era símbolo de la comida del pueblo y la humildad. Allí también usan “méndigo” para referirse a alguien que es malo, «malvado», tramposo
Rafael Marrón González
XIX
En los diálogos de la época dorada del cine mexicano la palabra «fríjoles» era símbolo de la comida del pueblo y la humildad.
También en México, se usa “méndigo” para referirse a alguien que es malo, «malvado», tramposo o simplemente una «fregada». Por ejemplo: «¡Ese méndigo me engañó para que votara por él!».
Mientras “mendigo” se usa para referirse a una persona que pide limosna, significado que le damos en toda Hispanoamérica.
PERO LO QUE QUISE SEÑALAR CON EL TÍTULO ES QUE…
Una directora de un colegio de Neuquén, en Argentina, felicita con una nota en el boletín de fin de curso, a uno de sus alumnos: “Su rendimiento escolar “hacido” muy bueno. Felices vacaciones”. Qué te puedo argüir.
¿A? ¿HA? TIN MARÍN DE DOS PINGÜÉ
El verbo haber se usa como auxiliar en la conjugación de los tiempos compuestos de todos los verbos: he visto, has visto, ha visto (tercera persona del singular, del modo indicativo conjugado en presente), hemos visto, habéis visto, han visto.
Un viaje de un funcionario es descrito de esta manera: “El gobernador a salido para Caracas ha resolver asuntos de interés regional, y ha visitar ha su mamá, y a compartido asiento con el abogado que a redactado la mayoría de las leyes de este país”.
Tin Marín de dos pingüe. Pero no se alarme. Usted no es el único o la única. Un famoso abogado caraqueño, de los expertos que usa la televisión para ilustrarnos, introdujo en el Tribunal Supremo de Justicia un documento que fue rechazado, entre otras cosas, por: “confusión de la preposición “a” con la conjugación del verbo haber (tercera persona, singular, presente, modo indicativo)”. ¿Quién lo creería?
Una regla muy sencilla para dilucidar esta confusión entre la preposición y la forma verbal es la siguiente: ante la duda si debe colocar la preposición “a” o la forma verbal “ha”, use el infinitivo “haber” en forma interrogativa; si cabe, use la forma “ha”, si no cabe, use la preposición “a”: Si por ejemplo, debe escribir “Ha salido”, y tiene la duda si debe colocar “a” o “ha”, pregúntese si deriva de “haber salido”, si la respuesta es afirmativa, cabe la forma “ha” de haber, por lo tanto es incorrecto el uso de la preposición “a”, y debe ser Ha salido.
Otros ejemplos: “Ha visitar”, ¿de haber visitar?, no cabe el verbo haber, debe usarse la preposición “a”: “A visitar”. “Ha su mamá”, ¿de haber su mamá?, incorrecto, use “A”. “A compartido”, ¿de haber compartido?, incorrecto, use “ha”. “A redactado” ¿de haber redactado?, incorrecto, debe ser “ha”.
El ejemplo inicial quedaría correctamente escrito así: “El Gobernador ha (de haber) salido para Caracas a (preposición) resolver asuntos de interés regional, y a (preposición) visitar a (preposición) su mamá, y ha (de haber) compartido asiento con el abogado que ha (de haber) redactado…”. Uff.
PERCUTAR O PERCUTIR
Si te refieres a golpear en el contexto de la medicina, música o armamento, el verbo preferido y más correcto es percutir. La Real Academia Española (RAE) remite el significado de “percutar” a “percutir” en su diccionario, lo que indica que “percutir” es la forma principal y preferente. Es verbo regular que se conjuga como partir, por ejemplo: “El asesino circular percutió su arma tomando como blanco las cabezas de los manifestantes del 11 de abril”.
PREVEER
La palabra preveer no existe. Es un invento de políticos, locutores finos y afines. Existe proveer, que significa suministrar, aprovisionar, abastecer; que confunden con la que en realidad pretenden usar que es “PREVER”(con una sola “E”)que significa, ver con anticipación, anticipar, predecir, adivinar, presagiar, profetizar, pronosticar, vaticinar. Y se conjuga exactamente como “ver”. Regularmente se dice “yo lo preví”, halándose con el índice el párpado inferior derecho. Como un aspirante a cantante que se presentó en un programa de aficionados en una TV regional, y cuando cantaba la estrofa “…y llovía, llovía”, señalaba su ojo derecho con el índice.
APERTURAR
“¡María apertura la puerta que traen la caja CLAP!”, grita una superviviente desde la comodidad de su poltrona, allá en el barrio Zanjón Hondo.
“Disculpe la tardanza, señor, pero es que le estamos aperturando una cuenta a un cliente que llegó primero”. “Apertura rápido ese paquete para ver que contiene”.
Total que en verbo se tornó “apertura”, cosa que aplaudiríamos si no existiera el noble y contundente verbo “abrir” con la responsabilidad de calificar la acción contraria a cerrar.
No objeto la extensión del significado de “apertura” a la acción de abrir, sino la indiscriminación de su uso: “Apertura la champaña que van a ser las doce”. “Apertura la boca y tómate el remedio”. “¡Muchacho, apertúrale la puerta del carro a tu mamá!”. “Nosotros estamos aperturados al diálogo, sino pregúntenle a los Círculos pistolonianos”.
En cuanto a lo de “aperturar la cuenta bancaria”, tengo la sensación, siempre que oigo la frasecita, que de perpetrar se trata.
No se las dé de fino, se oye muy mal, use abrir: “Disculpe la tardanza, señor, pero es que le estamos abriendo una cuenta a un cliente que llegó primero”. Por Dios que se oye mejor. Y lo sentimos así en resguardo de aquel merengue que dice “ábreme la puerta, María, que me estoy mojando”, y nos entristecería oírlo en versión bancaria “apertúrame la puerta, María, que me estoy…”.
La RAE reconoce el verbo «aperturar» desde 2021, pero lo clasifica como un neologismo innecesario y recomienda usar «abrir» en su lugar. Y yo también. Me arrecha el sifrinismo modal. Aunque nade como el salmón.
DEGOLLO Y DESOLLO
Estos dos verbos, “degollar” y “desollar” suelen conjugarse mal en la primera persona del singular, y así escuchamos “yo degollo” y “yo desollo”. Cuando lo correcto es “yo degüello” (con el significado de “cortar el cuello”) y “yo desuello” (de quitar el cuero al ganado”; aunque en el imperio de los acadios y más tarde en Asiria, en la antigua Mesopotamia, es famosa la historia del juez corrupto Sisamnes que fue desollado vivo y con su piel se forró el asiento del tribunal en el que se sentó su hijo que lo sustituyó en el cargo en el tribunal.
El verbo “degollar” admite “degollemos”, como el grito de paz de los yihadistas. Y la fórmula “degolló” para la tercera persona del pasado, “él degolló”. Continuará.

EL AUTOR es escritor, poeta, historiador, docente y comunicador social. Autor de varios libros. Es, además, el presentador oficial del noticiero estelar de Washington TV.


