Todavía recordamos aquellas terribles imágenes de los dos diputados del PSUV dándole patadas a María Corina en la Asamblea Nacional, mientras que “diablo dado” observaba, muerto de la risa
Humberto Martí E.
El Estado Bolívar se levanta de sus cenizas en la esperanza de que un nuevo gobierno democrático, con un estado descentralizado y con sus poderes ejecutivo, legislativo Judicial y Electoral independiente devuelvan al país el camino del progreso y de la prosperidad.
La realidad actual es que los venezolanos cuentan con una líder en quien ha depositado todas sus esperanzas, pero en este momento el país mantiene un arroz con mango, debido a la ausencia de un gobierno legítimo, en manos de dos hermanos quienes pactaron con quien todo el mundo sabe para sacar al principal de la pandilla, pero no terminan de acabar con todo este desbarajuste, donde el venezolano de “a pie” es el más afectado, son miles de personas sufridas por ese terrible doble terremoto que acabó con el estado La Guaira, y todavía duermen en carpas , con un estado que vende millones de dólares en petróleos mientras los sin techo por perder sus viviendas, donde murieron familias enteras,están en una situación lamentable.
Es increíble que a estas alturas, no se hayan dotado a los cuerpos de bomberos del litoral caraqueños, bautizado a por esta fallida revolución como el estado La Guaira, un organismo permanente de atención a todos esos miles de venezolanos que tanto en el litoral central y en Caracas, Maracay, Los Teques y otras partes de Venezuela donde hubo desastres.
Pero no, la encargada de la presidencia de la República, una señora que tiene mucho rabo, pero de paja, y antecedentes, junto a sus hermano de haber sacado millones de dólares en efectivo y en barras de oro, y hasta tuvo el tupé de pedir a los ingleses que le devolvieran ese oro, para ellos seguir con la “guachafita”,
Eso, por un lado, tenemos dos asambleas, ahora la electa por el por pueblo en el 2015, y la impuesta por el usurpador que le robo las elecciones a Edmundo González, que debería ser María Corina Machado, pero hicieron todo lo imposible por impedir que ella llegara a la Presidencia de la República.
Todavía recordamos aquellas terribles imágenes de los dos diputados del PSUV dándole patadas a María Corina en la Asamblea Nacional, mientras que “diablo dado” observaba, muerto de la risa, desde la presidencia de la Asamblea Nacional, y no hacía nada, ni siquiera los opositores interevinieron para impedir este atropello.
El lema de “prohibido olvidar”, está hoy más vigente que nunca, porque han sido más de veintisiete años de abusos, expropiaciones, empresas cerradas y robadas, ni hablar de los detenidos sin razón, y que aún pagan condena injusta las empresas básicas de Guayana son hoy día un montón de hojalata, porque las saquearon, cerraron miles de empresas privadas provocando una fuga de capitales.
Los médicos venezolanos que son quizás los mejores preparados del mundo, fueron apartados por el paquete cubano, y se trajeron unos masajistas y seudo médicos, de los cuales ya quedan muy pocos, porque lamentablemente Cuba es hoy un país en la ruina.
Y en la ruina nos encontramos hoy la mayoría de los venezolanos, y a pesar de esa ”alegría de tísico” que nos dieron los gringos cuando se llevaron a Nicolás Maduro, para nada, porque allí están los “locos de Chávez” mandando en el país, como el mismo lo dijo: “Yo tengo mis locos amarrados”,
Todos sabemos que el país está por el suelo, los jóvenes siguen migrando a otros países porque aquí no consiguen un trabajo, y mientras tanto se dedican a trabajar con sus bicicletas y motocicletas, para poder subsistir y mantener a sus familiares.
Ya para terminar, voy a decir que realmente da asco el circo político que mantienen muchos que se dedican algunos pero que son bastantes, a festejar candidaturas, mientras el país sigue cuesta abajo, no se ven los beneficios de los acuerdos petroleros, y con el perdón de Mr. Trump, los venezolanos no estamos bailando de la felicidad, estamos arrechos y molestos.

EL AUTOR es licenciado en comunicación social egresado de la Universidad Católica Andrés Bello en el año 1977 y se desempeñó como gerente de información de la Corporación Venezuela de Guayana (CVG)


