El aluminio que recientemente vendió CVG-Venalum, es una cantidad ínfima, y de baja calidad, elaborado con alúmina defectuosa, por el daño registrado en las celdas de producción.
Humberto Martí E.
La calidad del aluminio producido en Venezuela ha sido objeto de una intensa controversia técnica, económica y laboral, mientras el debate se divide claramente entre las denuncias de fallas operativas internas y el uso de insumos fuera de especificación, y las versiones oficiales de las empresas estatales que defienden la pureza del metal de exportación, con motivos propagandísticos de la encargada
Entre los factores clave de la controversia, en primer lugar están las denuncias de alúmina defectuosa y daño en las celdas.
En diversos reportes y denuncias de trabajadores del sector aluminio en CVG-Venalum, señalan que se han recibido cargamentos de alúmina fuera de las especificaciones técnicas requeridas para un proceso productivo continuo.
De acuerdo con estas denuncias, la compra de materia prima de menor calidad y a bajo precio afectó directamente la estabilidad química y operativa de las celdas electrolíticas en plantas como CVG Venalum.
Esto ha provocado que algunas celdas fallen de forma prematura a las pocas horas de entrar en servicio, impactando el volumen de producción y los estándares de homogeneidad del metal.
COLAPSO DEL SECTOR
El colapso progresivo de la infraestructura industrial de Guayana debido a la falta de inversión, desmantelamiento de líneas y la crisis del sistema eléctrico nacional ha mermado la capacidad para sostener controles de calidad óptimos.
Tras apagones masivos e inestabilidad en la red, reductoras históricas como CVG Alcasa sufrieron la paralización completa de sus líneas, y trabajar con una fracción mínima de la capacidad instalada, dificulta la estandarización y encarece la refinación bajo parámetros internacionales competitivos.
El informe señala que pese a las críticas por el estado de las plantas, las autoridades de la CVG y la directiva de Venalum aseguran de manera sistemática que el metal producido cumple con altos estándares de pureza comercial.
Un alto porcentaje de su metal fundido no supera el 99,7% de pureza (Calidad «A»),y lo hace no apto para el mercado de transformadores.
La encargaduría en Miraflores ha desplegado información diciendo que se han concretado despachos internacionales de más de 15.000 toneladas métricas de aluminio primario hacia mercados exigentes como los Estados Unidos, mediante alianzas con comercializadoras globales, declarando lingotes con especificaciones técnicas de alta pureza (entre 99,5% y 99,7%). [1], lo cual no es cierto, pero el aluminio sin calidad también tiene mercado y es fácil colocar, informaron.
Denunció la fuente, que la alúmina materia prima importada para producir aluminio es deficiente y «enferma», y daña las celdas electrolíticas de allí las evaluaciones científicas y estadísticas continuas para garantizar la pureza de la materia prima importada.
Todo es producto de que el sector aluminio en Guayana está operando a mínimos históricos, abandono de complejos y falta de repuestos. Alianzas comerciales estratégicas para reactivar la colocación del producto en el exterior.
Se cuestionan la triangulaciones, descuentos forzados y precios por debajo del internacional en un intento propagandístico de la encargada de la Presidencia de la República, sobre reinserción de la metalurgia nacional en mercados globales de alta demanda como EE.UU, solo con motivos políticos o querer demostrar lo que no es.

EL AUTOR es licenciado en comunicación social egresado de la Universidad Católica Andrés Bello en el año 1977 y se desempeñó como gerente de información de la Corporación Venezuela de Guayana (CVG)


