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Presidente Trump, no perdamos el 3 de enero/Opinión

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El tiempo juega a favor del sistema criminal aún enquistado en Venezuela

Edgard Simón Rodríguez

Entendemos que Estados Unidos se haya planteado una transición por etapas, en base a su previa experiencia en otras latitudes. Pero si algo ha podido demostrarse estos meses, es que la recuperación económica de Venezuela parte de tener Seguridad Jurídica, lo cual depende no solamente de la designación de nuevos Magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, sino también de una profunda reforma del ordenamiento legislativo que se debe depurar del exceso de controles que dinamitaron la salud del sistema económico venezolano y de la sociedad misma. Y por supuesto de tener un nuevo liderazgo que represente al soberano.

Pero lo que parecería aún no estar a la vista claramente para el gobierno aliado del presidente Trump, es que el tiempo juega a favor del sistema criminal aún enquistado en Miraflores, y a su vez en contra no sólo de las aspiraciones democráticas del pueblo venezolano, sino también de los intereses geoestratégicos que Estados Unidos tiene en la región.

Dilatar la transición democrática en Venezuela, empoderando o legitimando a Delcy Rodríguez, puede significar con el tiempo que el plan que ha ideado Marco Rubio para Venezuela, encuentre obstáculos para su concreción. Y es que el tiempo conlleva riesgos, tal como sucede en el mundo financiero, porque el tiempo aumenta las probabilidades de súbitos cisnes negros, que pueden cambiar el curso de la historia.

Ciertamente la extracción de Nicolás Maduro el 3 de enero implicó un primer paso camino a la libertad de Venezuela, y es un hecho que los venezolanos agradecemos al presidente Trump y su gobierno, pero el Régimen criminal que es un sistema, sigue allí intacto. Delcy Rodríguez, Jorge Rodríguez, Diosdado Cabello y sus aliados, fueron y son parte esencial de ese sistema criminal. En efecto, controlan organismos como el SEBIN y el DGCIM que persiguen a la disidencia. Así que acabar con el narcotráfico y este sistema corrompido va mucho más allá de eliminar al Niño Guerrero.

Salir de este sistema criminal pasa por sacar a sus principales protagonistas del poder antes posible y dar paso a un nuevo liderazgo político, que de esencia se identifique con los valores democráticos que Estados Unidos ha enarbolado desde su fundación. Una dirigencia que no sólo tome decisiones de manera coyuntural por sobrevivencia política (como a todas luces lo hacen los hermanos Rodríguez, y que apuestan al debilitamiento de la administración Trump en las elecciones de medio término de noviembre, con miras a consolidarse en el poder), sino que de fondo esté dispuesta a llevar a cabo la transformación real de Venezuela hacia un Estado de Derecho y democrático, aliado genuino de la libertad en el concierto de las naciones. De allí, que hagamos un llamado al presidente Trump y al Secretario de Estado Marco Rubio, a que exijan al gobierno ilegítimo de Delcy Rodríguez el cronograma electoral.

Exponerse al riesgo de los cisnes negros que el tiempo pueda traer, es poner en riesgo la seguridad de los Estados Unidos y el sentido del mérito adquirido por los soldados americanos que arriesgaron sus vidas ese 3 de enero.