La obra se inició en el año 2007 bajo el mandato de Hugo Chávez, pero surgieron problemas internos entre la gente de Odebrecht e IMPSA, empresas vinculadas a Lula da Silva y Cristina Kirchner, respectivamente, amigos de la “revolución” venezolana.
Humberto Martí Espina
La entrega de la construcción de la represa Tocoma en el estado Bolívar, y su nunca terminación, radicó en la entrega de amigos de los Kichtner en Argentina, y al socialista Lula Da Silva y la empresa Odrebecht de Brasil.
La represa Tocoma la “hija de la panadera” de las represas del Bajo Caroní en el estado Bolívar, nunca terminada, es ahora uno de los últimos “tiritos” del régimen de salida, donde Delcy Rodríguez, apurada, le dio prioridad a la prisa para firmar un contrato de terminación de la represa , y en donde se invirtieron millones de dólares, que nunca llegaron o se dispersaron para la culminación de la obra, a los bolsillos de los administradores responsables de manejar estos fondos, como muchas otras obras que quedaron inconclusas.
Porque tanto apuro en esta firma, apelando al “fenómeno del niño” con tratando de distraer, lo que todo el mundo ya sabe. o es el último de los grandes guisos en donde está involucrada la encargada. aprovechando la distracción de Mr. Trump en su guerra contra Irán, o su obsesión con las grandes reservas petroleras venezolanas, las mayores del mundo, y ahora el oro, y todos los metales preciosos y raros que hay bajo el escudo guayanés.
Delcy Rodríguez, y el presidente de la nueva IMPSA, Jorge Rafael Salcedo, en el Palacio de Miraflores, contando supuestamente con el respaldo institucional de los Departamentos de Estado y de Energía de los Estados Unidos, firmaron una supuesta intención de obra.
PRIMERA OBRA DE ENVERGADURA DE LA NUEVA IMPSA
La construcción de Tocoma, ubicada sobre el río Caroní en el estado Bolívar, se inició en el año 2007 bajo el mandato de Hugo Chávez y debió estar terminada y productiva 2014, pero problemas internos entre la gente de Odebrecht y la propia IMPSA, en tiempos de los Kichtner y Lula, la empresa IMPSA fue rescatada por el gobierno argentino en el 2021,
Este contrato de IMPSA Venezuela representa la primera operación comercial internacional de gran peso para la nueva gestión de la empresa.” Map data ©2026 Terms20 km”, que ni siquiera aparece en Google.
Odebrecht e IMPSA evaden responsabilidad en el retraso de la Central Hidroeléctrica de Tocoma.
El conflicto entre Odebrecht e Impsa nace por la terminación de las obras civiles, pero Impsa era la encargada de las turbinas que no se colocaron por la dilación en las obras civiles
Ellos tienen la responsabilidad de la terminación de la construcción civil de la obra, que ellos habrían adelantado en lo que corresponde a Odebrecht, pero luego en la interpelación de la empresa Impsa, que es la encargada de las turbinas, ellos aseguran que no han podido avanzar con la instalación de las turbinas porque no se habrían terminado las obras civiles.
UNA REPARTICION ENTRE ZURDOS
Definitivamente si Tocoma, que es la culminación de las represas en el Bajo Caroní, en su primera etapa, el gran culpable fue el régimen, al otorgar a sus socios socialistas de Argentina y Brasil, tanto a Cristina, actualmente detenida en su residencia de Buenos Aires, como al actual presidente de Brasil, Lula Da Silva, la buena pro respectivamente y sus depósitos bancarios correspondientes en paraísos fiscales.
La politización de la construcción que cayó en manos de la Confederación Bolivariana de Trabajadores (CBT), que vendían puestos de trabajo a quienes querían trabajar allí como obreros. Muchos trabajadores vendieron sus casas enteras, las neveras y cocinas, y hasta los televisores, para pagar por un puesto de trabajo, y a muchos no le cumplían, de allí el alto índice de crímenes en ese tiempo.
Así que el problema de la falta de luz en muchas ciudades del país no es del “Niño”, ni de la iguana, ni del mono, ni de los terremotos, el problema es que siguen al frente del país, quiénes lo hundieron.

EL AUTOR es licenciado en comunicación social egresado de la Universidad Católica Andrés Bello en el año 1977 y se desempeñó como gerente de información de la Corporación Venezuela de Guayana (CVG)


